Armin Halm, portavoz de la policía federal austríaca, informó de que la niña, hoy una mujer de 18 años, fue identificada por una cicatriz en una de sus orejas. Su familia también la reconoció, aunque se esperan más resultados de ADN para confirmar la tesis, agregó.
El hallazgo pone fin a uno de los grandes misterios de la historia policial de Austria, el caso de una niña de diez años que desapareció camino de la escuela el 2 de marzo de 1998. La tarde del miércoles, la policía encontró a una joven en un jardín al noreste de Viena que dijo que había estado secuestrada por un hombre.
Según Halm, el secuestrador se quitó la vida al lanzarse a la vía del ferrocarril. La prensa lo identificó como Wolfgang Priklopil, un electricista austríaco de 44 años.
La joven relató a las autoridades que estuvo encerrada en el sótano de una casa, lo cual fue confirmado por la policía al registrar la residencia, en una región de la Baja Austria.
AP |
24/8/2006 |