|
||||||
|
|
|
|||||

|
|
| |||||
|
El aparato estará controlado por una comisaría de policía |
El aparato que llevan los delincuentes estará controlado por una comisaría de Policía que establece la localización del criminal con una precisión de sólo unos pocos metros. Si estas personas entran en un área que es de exclusión para ellos, se alertará a la Policía.
Este sistema se utilizará asimismo para prevenir que las personas que han sido condenadas por delitos de carácter sexual puedan acercarse a escuelas y parques. Además servirá para que los condenados por violencia doméstica no puedan estar cerca de sus víctimas.
Estas personas tendrán que llevar este aparato electrónico por orden de una sentencia judicial o como parte de la condición para que sean puestos en libertad. Inicialmente el sistema se utilizará para controlar a 120 criminales, pero si la tecnología funciona correctamente, el Ministerio del Interior podía plantearse expandirlo a toda Inglaterra y Gales.
La prisión sin barrotes
El ministro británico del Interior, David Blunkett, inauguró esta experiencia piloto en la ciudad de Manchester y dijo que supone "prisión sin barrotes". Así, explicó que el sistema asegurará que los que hayan cometido los delitos se atengan a las condiciones requeridas y que se comporten dentro de la legalidad.
"Esta tecnología nos permitirá desarrollar y promover sentencias más duras que son de vital importancia si queremos prevenir que se vuelva a cometer delitos y permitir a los delincuentes no violentos la oportunidad de servir de forma efectiva en la comunidad", indicó el ministro.