Según los servicios de urgencia federales, se trata de una de las mayores evacuaciones en la historia de Florida. Abarca desde la punta de la península hasta Daytona Beach, en el norte del estado.
Hoy, viernes, a las 2:00 horas en la España peninsular, el ojo del huracán se situaba a 570 kilómetros al sureste de las costas de Florida, según el Centro Nacional de Huracanes (NHC, en sus siglas en inglés), con sede en Miami.
A 17 kilómetros por hora
Se desplazaba con una trayectoria oeste-noroeste a una velocidad de 17 kilómetros por hora tras haber barrido las islas de San Salvador y Cat, en el archipiélago de las Bahamas, desde donde un residente declaró telefónicamente a una radio de Miami que el huracán hacía "tanto ruido como un tren de carga".
En la tarde del jueves, en la autopista 95, los automóviles de los que huían del huracán recorrían, en una larga y compacta fila, los 200 kilómetros entre Daytona Beach y Jacksonville, en el norte de Florida.
El aeropuerto de Fort Lauderdale anunció que cerraría a partir de las 10:00 locales de hoy (16:00 en la España peninsular). El aeropuerto de Miami permanece abierto por el momento, pero sus responsables siguen de cerca el progreso del huracán.