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Un inmigrante, tras ser detenido al llegar en una patera. (AFP) |
En su discurso, en el que ha acusado al PP de intentar "confundir y banalizar el debate" sobre la inmigración, ha subrayado que la lucha contra el tráfico clandestino de personas "es una de las prioridades estratégicas" del Gobierno.
La secretaria de Estado sostuvo que "el espejismo de las restricciones a ultranza y la irrealidad de las puertas abiertas son modelos trasnochados, que no sirven".
Sin embargo, Rumí ha insistido en que España "precisa de la llegada de flujos laborales para mantener su desarrollo", por lo que ha apostado por "canalizar y ordenar" el fenómeno de la inmigración, ajustando el caudal de entrada "a la capacidad real" de la demanda de empleo.
Búsqueda de la integración social
"Sin control, sin llegada ordenada no hay integración social posible en la realidad del país de destino", ha puntualizado, al tiempo que ha insistido en que el Gobierno "está trabajando en el desarrollo del Reglamento de la Ley de Extranjería".
Según Rumí, "debemos evitar cualquier confrontación gratuita para sellar el consenso político y social básico", con el objetivo de alcanzar un pacto de Estado sobre inmigración.
La responsable de inmigración del Gobierno ha abogado por "un nuevo enfoque" en el tratamiento público del fenómeno, que se basa en tres pilares: la lucha contra la inmigración clandestina, la canalización ordenada de los flujos y la apuesta por la integración, "algo que no ha existido nunca en nuestro país".
Asimismo, ha insistido en que "no ha habido un aumento de la llegada clandestina de pateras" en el pasado mes de agosto y tampoco en los ocho primeros meses del año.