La Ertzaintza cree que uno de los vigilantes mató al otro, quemó el edificio y se suicidó
Esta es la principal línea de investigación que sigue la Policía vasca para tratar de aclarar la autoría del incendio provocado en la Hacienda Foral guipuzcoana, así como la muerte de un disparo en la cabeza del vigilante Florencio Parra, cuyo cuerpo fue encontrado en los vestuarios del edificio incendiado a las cuatro de la madrugada del pasado lunes y la de su subordinado, el guarda Manuel Apaolaza.
Este último apareció este martes en un talud del parque tecnológico Miramón de San Sebastián con un disparo en el pecho.
Aunque la Ertzaintza no ha facilitado las identidades de los fallecidos, por las evidencias halladas hasta ahora mantiene como "primera hipótesis" que uno de los vigilantes, presumiblemente Manuel Apaolaza, "asesinó" al otro, su jefe Florencio Parra, con el que mantenía un conflicto laboral, según desveló el diputado general de Guipúzcoa, Joxe Joan González de Txabarri.
Según la versión del diputado general, Florencio Parra había reprendido en varias ocasiones a Manuel Apaolaza por la acumulación de turnos. La principal línea de investigación de la Ertzaintza sostiene también que tras cometer el asesinato, el vigilante se suicidó.
El departamento vasco de Interior no confirmó sin embargo la aparición de un papel manuscrito en uno de los bolsillos de Manuel Apaolaza en el que presuntamente se reconocería autor de los hechos, como han asegurado las radios del ente público vasco EiTB, y recalcaron que se ha decretado el secreto del sumario y que todas las evidencias halladas hasta ahora han sido puestas a disposición judicial.
EFE |
15/6/2005 |