La autopsia de Terry Schiavo revela que los daños sufridos por su cerebro eran irreversibles
El forense encargado de examinar el cuerpo, Jon Thogmartin, afirmó que el volumen del cerebro de Schiavo en el momento de su muerte, el pasado 31 de marzo, era la mitad de lo habitual. "Este daño era irreversible y ninguna terapia o tratamiento hubiera permitido regenerar tal masiva pérdida de neuronas".
Thogmartin explicó además que la paciente de 41 años de edad no había sufrido ningún trauma anterior al colapso que en 1990 la condujo al estado vegetativo en el que permaneció hasta marzo. No hubo evidencia de estrangulamiento u otros traumas que pudieran haber provocado dicho estado.
La muerte de Schiavo tuvo lugar trece días después de su desconexión de la máquina que la alimentaba por deshidratación. Para el forense, la paciente no hubiera podido ingerir alimentos o beber de haber sido alimentada de forma natural tal y como sus padres habían requerido.
No sufrió ataques al corazónEl informe presentado este miércoles ante la prensa por el forense resalta además que Schiavo no sufrió ningún ataque al corazón y destacó que no había evidencia de haber ingerido algún tipo de medicamento o cualquier otra substancia anteriormente a su muerte.
Según estos datos, el marido de Schiavo queda exculpado de las acusaciones de maltrato que los padres de Terri habían apuntado como el origen de su estado vegetativo, acusaciones que Michael --el marido de la paciente-- siempre negó.
El caso Schiavo generó una gran controversia en Estados Unidos al verse implicados las principales instituciones del país, incluido el Senado norteamericano, el estado de Florida y el propio presidente de Estados Unidos, George W. Bush, quien intentó forzar la reconexión de Terri pese a la oposición de todos los tribunales de justicia del país.
Europa Press |
15/6/2005 |