Más de 30 millones de ciudadanos disponen de la tarjeta sanitaria europea un año después de su lanzamiento
En el caso de España, se han emitido un total de 800.000 tarjetas desde junio a noviembre de 2004, según los datos aportados por la Comisión Europea. Italia, con 13 millones, se sitúa a la cabeza en número de tarjetas expedidas.
Lanzada en junio de 2004, la tarjeta, que pretende simplificar el acceso a la asistencia médica de los europeos en sus viajes por la Unión, está plenamente introducida en trece países y lo estará en el resto de los Estados miembros a lo largo del próximo año y medio.
Extensión de la tarjeta
Bruselas baraja que, en seis meses, todos los países de la UE, más Noruega, Suiza, Islandia y Liechtenstein ofrecerán la tarjeta a sus ciudadanos. A partir de septiembre, los ciudadanos de Países Bajos, Polonia, Eslovaquia, Malta, Chipre y Hungría, ya podrán solicitarla.
Mientras, los países que aún no la tienen incorporada a su sistema nacional de salud dispondrán de un periodo transitorio hasta el 1 de enero de 2006, según explicó la portavoz de Empleo y Asuntos Sociales de la Comisión, Katharina von Schnurbein.
Sólo seis meses después de su aparición, se emitieron más de 14,5 millones de tarjetas y según las estadísticas de que dispone el Ejecutivo comunitario, hasta noviembre de 2004, la República checa había emitido casi 7 millones, Alemania, 3,5 millones, Suecia 1,6 y Bélgica 1,3 millones.
Valor del proyecto"La favorable acogida de la tarjeta sanitaria europea ilustra claramente el valor añadido para el ciudadano de este proyecto de la Unión Europea", resaltó el comisario europeo de Empleo y Asuntos Sociales, Vladimir Spidla. Por otra parte, algunos países han puesto un particular empeño en difundir la tarjeta, como por ejemplo la República Checa, que ha enviado una a cada asegurado y la reconoce también como tarjeta sanitaria a nivel nacional.
Italia, mientras, ha anunciado su intención de distribuir 58 millones de tarjetas antes de diciembre y el Reino Unido ha adelantado tres meses la fecha de lanzamiento, de diciembre a septiembre. Solicitar este documento sanitario es cada vez más fácil y, en algunos países, como Bélgica, Irlanda, Luxemburgo, Eslovenia, Suecia y Noruega, se puede hacer 'on line'.
La producción y distribución de la tarjeta sanitaria europea es responsabilidad de cada uno de los Estados miembros. No obstante, el modelo es idéntico en todo el territorio de la Unión y presenta las mismas características técnicas en todos los países, lo que permite su reconocimiento inmediato por parte de los facultativos que prestan el servicio sanitario en el centro donde atienden al usuario. La UE da, no obstante, libertad a los Estados miembros para que integren este documento en sus tarjetas nacionales u opten por emitir una distinta.
Unificar los documentosLa Comisión Europea inició los preparativos de la tarjeta en febrero de 2003 al lanzar una propuesta de método y calendario. Debido a la diversidad de situaciones nacionales --algunos Estados miembros no tenían ninguna tarjeta sanitaria, otros disponían de documentos electrónicos y en algunos casos contenían incluso los historiales médicos-- el Ejecutivo comunitario promovió el proyecto para contar con un documento europeo.
Y lo hizo en tres etapas sucesivas: la preparación, la difusión y la tarjeta electrónica. En el primer caso se trata de una labor legislativa y técnica para racionalizar los datos, garantizar la uniformidad de su presentación y, en definitiva, organizar el desplazamiento.
La difusión en los Estados miembros se hace de manera progresiva, teniendo por tanto en cuenta las situaciones nacionales para permitir a cada país dotarse de las estructuras necesarias en lo que se refiere a las redes e interrelaciones entre instituciones y equipamiento para tratar los datos que contiene el documento. Estos datos deberán ser en una fase posterior ser transmitido y tratados vía electrónica.
Europa Press |
28/6/2005 |