Desde hoy comenzarán a trabajar en España 17 juzgados con competencia exclusiva en
violencia sobre la mujer, de los que tres se ubican en Madrid y cuyas titulares son Sonia Chirino, María Gracia Pereda y Raimunda de Peñafort Lorente.
Además de estas dependencias judiciales, el Consejo General del Poder Judicial ha atribuido competencias en esta materia a más de 400 juzgados en todo el país, eximiéndoles de otros asuntos para compensarles de la entrada de las causas de
violencia de género.
En declaraciones a la prensa, el juez decano de Madrid, José Luis González Armengol y las dos juezas explicaron que los nuevos juzgados de Madrid aunarán competencias del ámbito penal y civil, lo que evitará a las víctimas -el 90 por ciento mujeres- el "actual peregrinaje" por distintas instancias judiciales.
500 asuntos al mes en MadridSegún González Armengol, los datos estadísticos en el partido judicial de Madrid "son los más amplios" de España, con una media mensual de 500 asuntos de
violencia doméstica y el número de juicios rápidos en esta materia -que a partir de mañana serán competencia exclusiva de los nuevos juzgados- se sitúa de ocho a nueve diarios.
A su juicio, el "grave problema" que se puede producir reside en que estos juzgados sólo operarán de 9.00 a 15.00 horas, por tanto "los fines de semana no habrá juicios rápidos como ocurría antes".
Según el juez, con dichos juzgados se crea "un principio de especialización pura y dura en
violencia doméstica, pero se van a producir determinados problemas de acoplamiento en el sentido de que cuando la víctima sea un hombre seguirá siendo competencia de los juzgados de instrucción".
Según la Ley Integral contra la
Violencia de Género, las amenazas y las coacciones graves pasan de faltas a delitos cuando las cometa un hombre sobre una mujer -su pareja o ex pareja-, si la víctima es una persona vulnerable (ancianos, menores y discapacitados) o si es un hombre que acredita una situación de vulnerabilidad en relación a su agresora mujer.
Por su parte, De Peñafort, de 52 años y 18 años ejerciendo en la carrera judicial, explicó que la Ley de
Violencia y sus apartados específicos de tutela penal y judicial -que entran mañana en vigor, ya que el resto del texto lo hizo el 28 de enero- es la primera norma "que vuelve la cara a la víctima e intenta protegerla, de alguna manera humaniza el derecho penal".
Plus de agravamientoDefendió asimismo que la misma conducta penal "tenga un plus de agravamiento" cuando la agresión en una relación afectiva parta del hombre, pues la ley quiere "dar a conocer la realidad de la
violencia de género y combatirla y, para ello, responde con el agravamiento de penas e intenta disuadir al agresor".
"La
violencia de género se ha dado siempre en un posición desigual frente a la mujer, los roles sociales siempre han dado el rol de dominio al hombre", agregó la magistrada, quien subrayó que a partir de ahora cada caso se verá de forma "individualizada".
Según María Gracia, una de las novedades de la ley radica en el diferente tratamiento de las penas en función del género, con lo que se desea proteger "a la parte más débil que siempre es la mujer", y rechazó que los hombres puedan sentirse en condiciones de inferiodidad con esta legislación, ya que la prueba se aplicará como en cualquier otro procedimiento.
EFE |
29/6/2005 |