Almodóvar recurre a los recuerdos de su infancia y a la cultura de la muerte en "Volver"
"He vuelto a mis propias raíces y a la memoria de mi madre. Me baso absolutamente en mi vida, mis recuerdos y los de mi familia", apunta Almodóvar durante la presentación del comienzo de rodaje de "Volver", su película número dieciséis y en la que vuelve a la comedia, al universo femenino y se reencuentra con Carmen Maura, su primera musa, 17 años después. Además de contar con la presencia de Penélope Cruz, Lola Dueñas, Blanca Portillo, Chus Lampreave y Yohana Cobo.
"'Volver' es una película casi a lo Indiana Jones pero de aventuras domésticas de una familia". Una familia compuesta por Carmen Maura, hermana de Chus Lampreave y madre de Penélope Cruz y Lola Dueñas. Blanca Portillo es la vecina que nunca ha salido del pueblo. Y la joven Yohana Cobo ejerce de hija de Penélope.
Relación entre madres e hijas"Habla de lo complicado de las relaciones entre madres e hijas y rinde tributo a las vecinas. En mi infancia en La Mancha el patio de mi casa era es sancta sanctorum. Un universo femenino donde yo veía la vida en directo y las vecinas son elementos esenciales de esta pequeña organización", señala Almodóvar, quien rodará tres semanas en La Mancha, con muchas localizaciones en Almagro, y ocho semanas en Madrid.
"Volver" también aborda el trasvase de una familia rural a Madrid, donde intentará sobrevivir. Pero, sobre todo, habla del culto a la muerte en los ambientes rurales. "Allí -dice- convive la idea de la muerte sin que sea un elemento trágico. Es un modo de humanizar los ritos de la muerte, aunque yo no la acepte, me produzca horror, incertidumbre y angustia. Pero no se trata de una película fúnebre".
De hecho, Almodóvar recuerda cómo en el pueblo se compra la tumba en vida y se cuida con esmero. Por no hablar de los velatorios. "Es un acontecimiento social como una boda o un bautizo. Una cumbre en la que se reúne el pueblo. Pero no los trataré ni como Bergman, ni como algo terrorífico, sino como lo más cotidiano, aunque sin reirse de ello".
Reencuentro con Maura
El reencuentro con Carmen Maura es algo que Almodóvar "hace muchos años que sabía que iba a pasar". "Es de esas cosas que caen por sí mismas. La química se ha establecido como si no hubiera interrupción", explica. Mientras, la actriz dice sentirse "ilusionada". "Tiene su parte emocionante y curiosa, pero ya en los ensayos vi que tenía el mismo sistema de siempre y conectamos como antes. Resultó una sorpresa que fuera tan fácil".
Penélope Cruz dijo sentirse "en la gloria" por volver a trabajar con Pedro. "Es imposible no echarle de menos, es totalmente distinto a los demás, y tiene una especialísima dedicación a sus actores".
Carmen Maura muere en un incendio y 'vuelve' al pueblo para resolver las cosas que le quedaban pendientes, algo que también tiene reminiscencias con la infancia de Almodóvar, en la que los fantasmas eran admitidos como algo natural. "La gente es muy supersticiosa y convive con algunos muertos que 'vuelven' a solucionar sus cosas. Carmen, en su estatus de fantasma es muy bien acogida porque ayuda a todo el mundo".
Las hijas, Cruz y DueñasVuelve para relajar las relaciones tirantes que mantenía con su hija Penélope Cruz, una mujer "avinagrada a la que no le han ido bien las cosas, arisca y con malas relaciones con sus raíces" y con su otra hija, Lola Dueñas, "menos avinagrada, muy miedosa y sola. Cuando se le aparece su madre siente pavor, pero ella acaba cubriendo su hueco de soledad".
Blanca Portillo es la vecina que nunca ha salido del pueblo. "Representa las raíces y es el testigo de todo lo que ocurre", señala Almodóvar, quien confiesa que "Volver" es una comedia dramática y supone un giro de 180 grados respecto a su última cinta, "La mala educación".
"Todos en El Deseo querían que cambiara de género", dice, además de explicar su regreso al universo femenino. "No debe ser casualidad que mis películas de hombres sean tan duras, casi indigestas y oscuras y las de las mujeres más divertidas y luminosas. No sabría hacer una comedia de hombres porque hablar de hombres es hablar de un modo más directo de mí mismo y no puedo usar el humor cuando hablo de mí".
"El mundo de las mujeres es más barroco, más fresco, más espontáneo y con menos prejuicios. Me ofrece un género cinematográfico más ligero que las películas de hombres", explica el cineasta manchego, quien confiesa que en el rodaje "caigo enfermo y me convierto en un eremita. No tengo otra capacidad de concentración que no sea el guión. Soy un adicto a contar historias".
EFE |
30/6/2005 |