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LA NOTICIA
El primer ministro británico, Tony Blair, y el presidente de la Comisión Europea, Jose Manuel Durao Barroso. (EFE)
Unión Europea
La presidencia británica se inicia hoy con una ambiciosa agenda de reformas
La presidencia británica de la Unión Europea se inicia hoy con una ambiciosa agenda de reformas económicas, sociales y presupuestarias cuyo objetivo es encontrar respuestas a la grave crisis provocada por el 'no' de Francia y Países Bajos a la Constitución y a los desafíos de la globalización y de la competencia de potencias emergentes como China o India, pero cuyo alcance es incierto por el escepticismo mostrado por el resto de Estados miembros.


Reino Unido se encontrará sobre la mesa con dos temas candentes: qué hacer con un Tratado constitucional que todavía nadie se atreve a dar por definitivamente muerto aunque todo el mundo reconoce que será difícil que algún día pueda entrar en vigor, y cómo lograr un acuerdo sobre el presupuesto de la UE para el periodo 2007-2013 que resuelva el enfrentamiento entre británicos y franceses a cuenta de las ayudas a la agricultura y del cheque británico.

"El enfrentamiento no es entre un modelo anglosajón de economía de mercado sin responsabilidades sociales por un lado y un decente modelo europeo de bienestar por el otro lado. Esa no es la elección", dijo el ministro de Asuntos Exteriores, Jack Straw, en un encuentro con periodistas europeos para presentar las prioridades de la presidencia británica. "La auténtica línea divisoria es el fracaso o el éxito", sostuvo.

Tanto Straw como el ministro de Finanzas, Gordon Brown, defendieron las bondades del modelo social británico y subrayaron que la tasa de paro es sólo del 5 por ciento, que se han creado dos millones de puestos de trabajo desde 1997, se ha mejorado la educación y existe un sistema de incentivos fiscales para que la gente trabaje, incluso con salarios bajos, gracias a compensaciones a través de la declaración de la renta.

Brown insistió en que el modelo social debe reformarse y hacer más hincapié en el pleno empleo si quiere sobrevivir. "No hay mayor desafío a la dimensión social europea que tener 20 millones de ciudadanos, el 10% de la población, en el paro. Un modelo social que permite 20 millones de parados tiene que reformarse y tiene que modernizarse", dijo.

Asimismo, abogó por reformar el presupuesto de la UE recortando las subvenciones agrícolas y dedicando más dinero a I+D y formación de los trabajadores para poder hacer frente a los desafíos de la globalización y a la competencia de países emergentes como China o India. "Si queremos enfrentarnos a los desafíos de la globalización, lo que tenemos que hacer es invertir más en ciencia, en tecnología, en educación. Pero no se puede justificar gastar el 42% del presupuesto en el 2% de la renta", subrayó.

Renacionalizar las ayudas regionales
Brown reiteró la postura británica de limitar el gasto comunitario al 1% del PIB de la UE, porque a su juicio no es necesario un presupuesto más grande, sino mejor gastado, y ningún Parlamento nacional aceptaría un incremento del 30% de un año para otro tal y como contemplaba la propuesta inicial de la Comisión, que se situaba en el 1,24% del PIB.

También puso de nuevo sobre la mesa la propuesta de renacionalizar las ayudas a las regiones de los antiguos 15 Estados miembros y concentrar toda la política de cohesión en los 10 países de la ampliación. De salir adelante, esta propuesta perjudicaría especialmente a España, que hasta ahora ha sido la máxima beneficiaria de los fondos estructurales.

"Nuestra reforma de la política regional significaría que los países más pobres sean los que más se beneficien de ella. Creo que la UE debería permitir a los países más ricos hacer más política regional ellos mismos", dijo Brown. "En lugar de las limitaciones de ayudas de Estado, que nos impiden gastar dinero nacional en política regional, deberíamos poder hacerlo. La mayoría del dinero de la política regional tiene que ir a países cuyo PIB per cápita es el 50% o el 40% del de la UE", recalcó.

Ni Brown ni Straw dieron indicaciones concretas de cómo pretenden encarar la negociación de las perspectivas financieras. El ministro de Asuntos Exteriores se limitó a decir que la presidencia mantendrá contactos bilaterales informales durante el verano y en septiembre fijará su estrategia de negociación y hará "todo lo posible para encontrar un acuerdo".

Aliados en las reformas
No obstante, el ministro de Finanzas sugirió que quizá no se cierre un acuerdo antes de diciembre porque las negociaciones sobre perspectivas financieras siempre son muy largas. "En las negociaciones presupuestarias anteriores se alcanzó un acuerdo cerca del último minuto", dijo.

Jack Straw defendió que Reino Unido no está solo en esta ambiciosa agenda de reformas económicas, sociales y presupuestarias. No obstante, no quiso precisar cuáles son sus aliados. "Hay alianzas diferentes en cada tema con diferentes países. Tuvimos un desacuerdo con los franceses sobre presupuesto pero en otros temas trabajamos de cerca con Francia, especialmente en política exterior", señaló. "Las alianzas no son rígidas, van tema por tema, y es importante que sigamos así porque de otro modo resultaría una división seria", insistió.


 Europa Press |  1/7/2005 |

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