Con una escenografía muy cuidada, en la que las proyecciones videográficas tenían una gran importancia, Miguel Bosé apareció tímidamente entre sus fans, asomándose, como si saliera de la ducha, tras una gran mampara de cristales, desde donde comenzó cantar, "Tu mano dirá", dispuesto a "mostrar su intimidad".
Los técnicos de sonido tardaron más de quince minutos en acoplar los micros y ese primer cuarto de hora fue un poco duro para los fans de Bosé, que incluso llegaron a aburrirse un poco durante la primera parte del concierto, en la que el cantante interpretó canciones un tanto desconocidas, como "Tu mano dirá", "Ojalá, Ojalá", "Gulliver", "Mirarte", "La tropa del rey", "Mientras respire" y "Hey max".
Justo después de rendir un homenaje a su padre con la canción "Capitán Trueno" -incluso llegó a contar la anécdota de cuando Luis Miguel Dominguín, su progenitor, quiso desvirgarle con una prostituta, a la que Miguel terminó enseñando a leer- comenzó el concierto que los espectadores estaban esperando.
Fue el momento de "Bambú", "Morena mía", "May day", "Si tu no vuelves", "Nena", "Sevilla", "Te comería el corazón", "Olvídame tú" y "Nada particular".
Con "Si tu no vuelves", presentó a la banda, formada por Mikel Irazoki -director musical y bajo- Pedro Andrea -guitarra- David Palau -guitarra- Yuri Nogueira -percusión- Alfonso Pérez -teclados- Fernando Ortí -teclados- y Hellen de Quiroga -coro-.
A los bises hizo "Vagabundo", "Down with love", "Bandido", "Muro", "Ella dijo no" y "Te amaré".
El concierto tenía su parte benéfica, ya que un euro de cada entrada estaba destinado a la Fundación Leucemia y Linfoma, como recordó el cantante.
EFE |
1/7/2005 |