Nicole y Carlos, amor por Internet
Nicole es chilena y alemana, aunque nació en Francia. Esta
múltiple nacionalidad la predispuso desde niña a viajar
mucho. Viajes que se hicieron más frecuentes cuando empezó
a trabajar en el sector turístico. Pero tantos viajes obligaban
a Nicole a cambiar de ambientes con frecuencia y, por tanto, de amigos.
Precisamente, un cambio de residencia fue lo que provocó su
entrada en Match y que dejara su perfil. Y fue, también, el
principio de su historia de amor.
«Yo vivía en una estación de esquí en
los Alpes Vaudoises, en el lado francófono de Suiza, y Carlos,
en Zurich, la parte alemana de Suiza.
Dejé mi perfil en Match
porque estaba sola y hacía poco que había llegado
a Suiza. Por lo que había cambiado completamente de entorno.
Carlos, por su parte, acababa de romper una relación bastante
larga y estaba disfrutando de su soltería. Hasta que se aburrió
de ese tipo de vida y se metió en Internet, dejando su perfil
en Match.
El primer contacto fue un poco extraño porque lo
hicimos ambos el mismo día. Así que no sabemos aún
quién fue el primero. Es como si todo fuera cosa del destino.
Luego, él empezó a escribirme e-mails. Después
nos intercambiamos los teléfonos, nos hicimos amigos y nos
hacíamos compañía.
Y así estuvimos bastante tiempo. Hablando por e-mail y por
teléfono. Conociéndonos cada vez más, aumentado
nuestra amistad y empezando el amor.»
UN ACCIDENTE LO CAMBIÓ TODO
«Los meses pasaron y llegó noviembre. Fue entonces
cuando las cosas cambiaron. El detonante fue un accidente que tuve
en la nieve.
Sufrí una fractura múltiple, por lo que me
tuvieron que operar y tenía que estar hospitalizada durante
cuatro meses, dos de ellos en silla de ruedas.
Cuando entré en el hospital, lo único en lo que pensaba
era en él. No sé por qué. Así que le
llamé y le conté lo que me había ocurrido.
Él me prometió que me llamaría todos los días
y yo, que aún no estaba preparada para nuestro encuentro,
le pedí que no viniera a verme.
Los días fueron largos y las noches eternas, y él
siempre estuvo ahí, no físicamente, pero me bastaba
con sentir su presencia. Nuestra relación se hizo más
profunda, más intensa, y comenzó a tomar más
forma de amor que de amistad.
El 19 de febrero salí del hospital y volví a mi casa
en la montaña. Aún no nos habíamos visto y
ya estábamos completamente enamorados el uno del otro. Ese
día insistió en venir a verme y yo, que ya me sentía
mejor y estaba feliz por mi vuelta a casa, le dije que se viniera
enseguida.
Cuando le abrí la puerta, me dio un beso y, desde
entonces, nunca más nos hemos separado.
Ahora vivimos juntos. Estamos haciendo nuestro “nidito de
amor” y somos muy felices juntos.
En Internet te puedes encontrar de todo, pero sobre todo buenas
cosas. Además, conoces a la gente de una manera distinta,
especial, ya que primero conoces su forma de ser.
Aunque para algunas personas puede ser raro conocer a su
pareja por Internet; seguro que la generación de nuestros
hijos verá como algo normal conocerse
en la Red. Para nosotros, será
como conocerse en una gran discoteca.
Con mucho cariño, Nicole y Carlos.»
Ese podría ser también tu caso:
Apúntate
gratis aquí