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Con
muchos menos medios que el pequeño gran Woody Allen, el director
español Emilio Martínez Lázaro, confeso seguidor del neoyorquino,
ha intentado seguir los pasos de Todos
dicen I love you. Sin embargo, ha preferido, con buen
tino, convertir la comedia ácida de Allen en una comedia
de enredo clásica, muy latina y, por tanto, más cercana a nuestro
tipo de humor.
Los temas que trata la película
son los celos, los cuernos, las mentiras, el sexo y el amor. También
hay una cinta de vídeo y mucho pop español, con temas más o menos
clásicos de Mastretta, Los Rodríguez o Kiko
Veneno. Y amistad, mucha amistad, traicionada y traicionera.
En fin, todos los elementos que componen una buena comedia clásica
de enredo. Dos cosas la distinguen de los varios centenares de comedias
ligeras que se estrenan cada año: la maestría con que se desenvuelve
el director en cada secuencia y los toques de musical que aporta.
Vayamos por partes.
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Dos
cosas distinguen la película
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de
los varios centenares de títulos
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similares:
la maestría del director
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y
los toques de musical que aporta
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Los
componentes más clásicos de este tipo de comedia suelen ser predecibles
en casi todas las películas. La manera en que reaccionará cada personaje,
las motivaciones y sus relaciones suelen ser estereotipos. Es por
esto que El otro lado de la cama
sorprende por un tratamiento excelente del material, apoyado en
un guión espléndido, dirigido con maestría y apuntalado en
seis interpretaciones espléndidas. Secuencias enteras del más clásico
'slapstick' (la partida/combate de tenis entre Guillermo Toledo
y Ernesto Alterio), diálogos chispeantes y mucha mala uva
reconcentrada en las aparentemente dulces e inocentes Natalia
Verbeke y Paz Vega. Los primeros cuarenta y cinco minutos
son de órdago: enganchan y sitúan un listón muy, muy alto. La única
pega viene a partir de aquí, en una linealidad tal vez excesiva
que redunda en un exceso de metraje. Nada como para alterarse: a
estas alturas, uno ya está disfrutando a carcajadas.
En
el aspecto musical, puede que algunos espectadores no entren en
el juego debido a cuestiones meramente de edad. Y es que la música
que cantan y bailan los personajes es la esperable de gente de su
edad y condición: treintañeros pasados de rosca, para los que Los
Rodríguez o Tequila son una referencia vital. Lo que
es aún más importante: la transición hacia los números musicales,
que es el aspecto más difícil en todo musical, no chirría. Hasta
aquí, pues, 'chapeau'.
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La
transición entre la comedia y
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los números musicales, el aspecto
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más
difícil de todo musical,
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no
chirría: chapeau
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Pero
ahora habría que preguntarse si El otro
lado de la cama es o no es un musical. Ardua pregunta,
porque la película no acaba de decidirse por uno u otro camino.
Para algunos, faltarán canciones: es normal, pues uno espera una
gran 'coda final'. Para otros, no serán necesarias tantas, pues
entorpecen el desarrollo de la historia. Sin ganas de terciar en
la discusión, lo cierto es que el film no se decanta, y ahí está
su único problema. Emilio Martínez Lázaro prefiere no arriesgar,
cuando uno desea que lo haga. No se lo reprochen: bastante ha arriesgado
ya con un filme extravagante en la escuálida cinematografía española.
De las interpretaciones
sólo diremos que no hay nada, absolutamente nada que objetar. Cada
uno está en su papel y, lo que es más importante, hay química más
que suficiente en el reparto. En gran parte, debido a la reunión
de los tres miembros fundadores de Animalario, la compañía
teatral de Alberto San Juan, Ernesto Alterio y Guillermo
Toledo. Y en gran parte, también, porque si unimos a María
Esteve, Paz Vega y Natalia Verbeke en un mismo
filme, tenemos talento suficiente como para dos o tres películas.
En
definitiva: salvando una ligera falta de ritmo hacia el final, la
película es extraordinariamente divertida. No es de extrañar el
triunfo que obtuvo en el Festival de Cine de Málaga. Y además
de ser buena, hará taquilla. ¡Aleluya!


f
i c h a t é c n i c a

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El otro lado de la cama, España,
2002

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Una producción de Impala/Picasso/Telespan
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Dirección |
Emilio
Martínez Lázaro |
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Guión |
David
Serrano |
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Montaje
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Ángel
Hernandez-Zoido |
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Fotografía
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Juan
Molina |
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Producción |
Tomas Cimadevilla/Pablo Ramirez/J. S. de Vicuña |
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Coreografías
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Pedro
Badäyes |
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Dtor.
Artístico |
Julio
Tordecilla |
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Música
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Roque
Baños |
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Producción
Musical |
Mendo
y Fuster |

Intérpretes
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Javier
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Ernesto
Alterio |
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Sonia |
Paz
Vega |
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Pedro |
Guillermo
Toledo |
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Paula
|
Natalia
Verbeke |
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Rafa |
Alberto
San Juan |
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Pilar
|
María
Esteve |
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Sagaz |
Ramón
Barea |
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Lucía |
Nathalie
Poza |
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Carlos |
Secun
de la Rosa |
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Victoria |
Carol
Salvador |
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Mónica |
Blanca
Marsillach |
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Profesora |
Geli
Albadalejo |
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Jennifer |
Leticia
Dolera |
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