Tinto de verano 2 recopila los 31 relatos que Elvira Lindo escribió el pasado agosto desde la apacible, a veces insoportable, tranquilidad de la sierra madrileña. En ellos se vale de personajes como 'su santo' y 'los tres cerditos' (su marido e hijos), para retratar lo cotidiano de la vida. Eso sí, aderezándolo con una pizca de sal y pimienta.
MªÁngeles González   Redacción Telepolis  



       Sin duda, Elvira Lindo se rodea de buenas compañías. Casada con Antonio Muñoz Molina y 'madre' del torbellino Manolito Gafotas, presume de una frivolidad y desvergüenza que sólo desprende a nivel 'profesional'. Más tímida y pudorosa de lo que todos pensaríamos, quiso presentar su Tinto de verano 2 clandestinamente, alejada de las librerías, y acompañada de otra de las plumas 'viperinas' de El País, Sergi Pàmies.

       Los lectores de El País han acompañado los dos últimos agostos con Tinto de verano. Este año, ¿habrá tercera entrega?
       Pues lo decidí el otro día y sí. Yo creo que éste será el último año, sobre todo porque supone muchísimo trabajo.        

       Tus artículos tienen un marcado aire de cotidianidad, ¿qué porcentaje de lo que escribes es realidad y qué ficción?
      Para escribir, siempre te fijas en la vida real y luego la cambias a tu antojo. Yo leería
Tinto de verano sin pensar en los personajes reales, como quien disfruta cualquier novela. El lector tiene que saber que hay una cosa que es el humor, la comedia, y que a veces también sale en los periódicos. No todo lo que sale en El País, es verdad, como piensan algunos.

      Pero es cierto que a algunos lectores no les gusta mucho el tono de Tinto de verano.
      Cuando escribí los primeros artículos, lo hice de una forma muy inocente. Para mi familia eran como un chiste privado, algo realmente gracioso que no pensábamos que fuera a ofender a nadie. Pero cuando volví a Madrid, me di cuenta que los había leído más gente de la que pensaba. Sobre todo había cierta inquietud por parte de los hombres; les chocaba que una mujer hablara así de su marido, que además, todo el mundo sabe que es una persona pública, un académico de la lengua. Debían pensar, "cómo ha dejado este hombre que su mujer hable de él de esta manera". Sin embargo, podría dar muchos nombres de columnistas que han hablado en sus artículos de sus esposas: de cómo los tienen amaestrados, de cómo no les dejan salir... Francisco Umbral, Haro Tecglen... en este caso, era a la inversa.



“El lector tiene que saber que hay una cosa que
es el humor y que a veces también sale en los
periódicos. No todo lo que sale en El País es
verdad, como piensan algunos."


     ¿Por todos estos comentarios, llegaste a vivir una crisis matrimonial o familiar?
       Sí que es cierto que lo que en principio era algo inocente, se convirtió en algo mucho más retorcido. Yo no tenía ninguna intención de provocar una crisis en mi hogar, pero al final me vi a mí misma persiguiendo a mi marido por la casa diciéndole: ¿entonces crees que yo te he faltado el respeto? Afortunadamente, ante estas dudas, he tenido la complicidad de todas las personas que me rodeaban. Cómo me iba a cargar mi vida de una forma tan estúpida por lo que me pagaban en El País... ¡Hubiera pedido más dinero!

     ¿Crees que tus 'tintos de verano' han servido para introducir en el periódico un nuevo tipo de artículos más 'refrescantes'?
     Con estos artículos ha pasado un poco como con Manolito. Cuando escribí el primer libro, la editorial me aconsejó que cambiara un poco los términos, para que fuera aceptado y recomendado en las aulas. Yo no lo hice y los libros se vendieron con gran éxito. Luego han ido surgido nuevos autores que han podido escribir con la misma libertad de expresión con la que yo lo hice, por la que recibí más de un sopapo en los congresos de literatura. El mismo caso ha pasado con estos artículos, y ahora me alegro que ya no sea yo la única 'gilipollas' que escriba en estos términos en El País.

     ¿Se te toma en serio como escritora?
     Yo ahora publico este libro y sé que el caso que le van a hacer los suplementos literarios se va a centrar en los sueltecillos que hay recogidos al final y que escribí en Nueva York tras el 11-S. Y estoy hablando incluso del mismo periódico para el que los escribí. Porque yo he llegado a leer en El País que Tinto de verano iba sobre la vida de Antonio Muñoz Molina... ¡es la pera! La gente de los suplementos piensa que mis artículos son algo sencillo de elaborar, espontáneo... porque utilizo el mismo lenguaje que la gente de la calle. Se piensan que los hago así... (haciendo aspavientos con las manos).



“Chocaba que una mujer hablara así de su marido,
que además, todo el mundo sabe que es una
persona pública, un académico de la lengua"


        Quizá es tu punto frívolo lo que más molesta a los que te critican...
      Les puede molestar, pero yo no voy a renunciar a mi lado frívolo jamás. Es como la aspirina que me tomo todos los días. Lo practico y lo cuido como a una orquídea. Por mucho que haya gente a la que no le guste, yo lo seguiré utilizando porque me salva de mi propio yo.


        ¿Te consideras mejor periodista?
       Veo a muchos periodistas haciendo entrevistas y los encuentro poco interesados. Veo algo de aburrimiento o de mecanización. Para mí, empezar a trabajar en la radio a los 18 años me abrió muchas puertas y haciendo entrevistas muy malas, conocí a los personajes más insospechados. Ahora me gusta el tipo de periodismo que hago en los reportajes de EPS. Por ejemplo, el último sobre Lolita. Para mí, ir a la casa de la Lola Flores, es algo grande, que me interesa muchísimo. Estuve viendo qué tenían de comer, cómo eran los muebles... Y es que yo tengo una curiosidad enorme por meterme en las vidas de otros.


       Tampoco hay que olvidar tus recientes trabajos como guionista. ¿Has encontrado en Albadalejo tu 'pareja de hecho' cinematográfica?
       Sí, nos gusta mucho trabajar juntos y creo que volveremos a colaborar. Pero él es una persona entregada completamente al cine y la diferencia es que yo no estoy entregada a nada. Para seguir su marcha, habría que escribir todos los días, porque es imparable. Hoy por hoy, lo mejor que tengo con él es la amistad.


“Yo creo que Manolito está mejor en los
libros que en ningún otro lado"


       Ahora que se lleva esto del multimedia, Manolito parece ser un personaje concebido para todos los soportes: libros, radio, cine...
       Yo creo que Manolito está mejor en los libros que en ningún otro lado. Para la radio también me gustaba mucho, pero lo dejé, porque tenía que trabajar los fines de semanas. Y en el cine, ha habido dos experiencias, una buena y una mala. La película que hizo Albaladejo me gustó mucho, pero no deja de ser una adaptación de un libro.

       Tras el aburrimiento en la sierra madrileña, viajaste hasta Nueva York y viviste allí el 11-S. ¿Qué sentiste ante los sucesos?
       Primero fue un shock, no sentí nada, sino miedo. Pero luego sentí mucha tristeza. Es una ciudad a la que quiero mucho, voy todos los años, y allí me siento muy bien. Y eso sí, la ansiedad de que pudiera volver a suceder algo igual, la tuve muy presente. Estaba con una persona muy tranquila (su marido), pero yo iba por Central Park mirando al cielo y diciendo, ese avión es para mí.

       Durante aquellos días, ¿te sentiste un poco corresponsal con tu gente en España?
       Nunca he escrito tantos correos electrónicos. Todos los días dedicaba como mínimo una hora a escribirme con gente con la que nunca me había escrito: con mis hermanos, con mi hijo, con amigos... Comunicarme era una parte muy importante para sentirme bien.

 
Esta semana...

¡Míralo!
El vídeo de la entrevista
Qué es real y
qué es ficción
Con Albaladejo, ¿pareja de hecho cinematográfica?

Las vivencias del 11-S en NY

Los imprescindibles amigos gays

Sobre Elvira Lindo
No todo son elogios...

Todo Manolito
Lee un fragmento
¿En dibujos animados?

Sus trabajos en el cine
Manolito Gafotas

Libros publicados
1994

Manolito Gafotas

1995 Pobre Manolito
1996 Manolito Gafotas. Cómo molo
1997 Manolito Gafotas.
Trapos sucios
1998 El otro barrio
1998 Manolito on
the Road
1999 Manolito Gafotas. Yo y el imbécil
2001 Tinto de verano
2002 Tinto de verano 2. El mundo es un pañuelo

Literatura infantil
  Literatura juvenil
Harry Potter
Cine guiones
Primera plana

Prensa española
Cine
Lecturas de verano
Literatura española
Prensa rosa

Su santo

"A mi santo, en cuanto llega el buen tiempo, se le alarga el dedo, como a ET, y señala en dirección a nuestra segunda residencia: 'Mi casa'. Hijo mío, tanto criticar el nacionalismo, tanto que si la gente no viaja, y nosotros no salimos de la Comunidad de Madrid"


Los tres cerditos

"El otro día estaba leyendo en voz alta un estudio sobre drogas: que la juventud ha vuelto al porro... Se hizo un espeso silencio. Este tema se ve que no les gustaba. Mi santo y yo nos los quedamos mirando: uno de ellos se puso a leer (inaudito), el otro se fue al water (eso ya es más normal) y el tercero dijo: ¿Pero a mí que me miráis, joé, siempre echándome la culpa de todo"


Literatura infantil
Lewis Carrol
Los hermanos Grimm
Las Tres Mellizas
Artemis Fowl

Telepolis con las escritoras
Josefina Aldecoa
Maruja Torres
Pilar Urbano
Sadie Plant
Sonia Núñez & Lucía Etxebarría
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