Manuel Rivas vuelve a despertar la sensibilidad de los lectores con Las llamadas perdidas, su nuevo libro de relatos repleto de personajes entrañables. El autor de El lápiz del carpintero o Qué me quieres, amor reflexiona sobre Galicia, su tierra adorada, la inmigración o las tendencias actuales del periodismo,
oficio que ejerce desde las páginas de El País.
Esther Veiga   Redacción Telepolis  



       En un mundo donde los teléfonos móviles se han convertido en indispensables y donde una llamada perdida puede arruirnarnos el día, Manuel Rivas rescata esta idea para dar título a su cuarto volumen de cuentos, una mezcla de ficción y realidad, de pasado y presente. De nuevo, los aires de Galicia envuelven la literatura de este cuentista nato que ha conseguido que sus libros, escritos siempre en la lengua de Rosalía, hayan sido traducidos a muchos idiomas y que sus cuentos hayan inspirado películas como La lengua de las mariposas.

       ¿En qué campos de cultivo nacen y crecen las miles de historias que corretean por su cabeza en Las llamadas perdidas?
       Hay una voluntad de excitación, de interpretar el mundo, ya que la literatura es una forma de asimilar algo tan complejo y extraño como la existencia. Las llamadas perdidas es parte de esa modesta proposición de intentar entender algo de lo que nos pasa. Cada vida puede interpretarse como un cuento, aunque a veces lo reprimamos.        

       Galicia es una tierra mágica en la que suceden la mayoría de sus relatos...
      
Lo importante más que Galicia son los personajes. Galicia es el lugar físico donde transcurren gran parte de las historias, aunque no todas. Los protagonistas son seres humanos de los que te puedes sentir tan próximo aunque leas las historias allí o en las Antípodas. Hay que entender que en literatura todos los paisajes son interiores, que se convierten en bolas de cristal donde la condición humana se mueve dentro.

      ¿Algún día cambiará la concepción que tiene el mundo de esta tierra, como un lugar triste, gris, sin ilusión como reflejan algunos personajes?
      Galicia por supuesto que no es ese lugar triste. El problema es que carga con unos tópicos, que tienen un punto de partida verídico, aunque se convierten en abstracciones que no responden a la realidad. Cada gallego es un mundo, pero no es cierto el carácter triste o pesimita. Es un país bastante festivo, con una dimensión muy pantagruélica. Se trata de gente a la que le gusta disfrutar del mundo, que está contenta de vivir en él. Su historia viene marcada por la adversidad pero con una gran voluntad de salir adelante y disfrutar de la tierra y de la vida.



"El relato es el resultado de una complicidad
entre el lector y el escritor"



      En Las llamadas perdidas podemos contemplar desde un relato en el que su protagonista es un gallego que está en Nueva York y se entera del golpe de Estado del 23-F hasta relatos cargados de erotismo. ¿Cómo consigue volcar todas estas ideas en esta obra sin desbordar al lector?
       Es un libro bastante poblado de gente, de historias que suceden... Creo que el relato como género es sinónimo de libertad y tiene un origen tradicional muy entroncado con la literatura oral, por lo que permite todo tipo de reflexiones y búsquedas. Además, el relato refleja muy bien la forma de vivir que tenemos hoy, donde predomina más el caos que el orden armónico. El relato es el resultado de una complicidad entre el lector y el escritor y no olvidemos que el objetivo de la literatura es componer este caos para que tenga un cierto sentido.

     Todos los personajes que usted relata tienen un final abierto por lo que el lector se queda con las ganas de saber mucho más sobre ellos. ¿Es lo que usted busca, nuestra ansia de querer seguir leyendo?
    Siempre tienes la sensación de que hay muchos hilos que han quedado sueltos. Se sugieren nuevas historias, nuevos paisajes, pero es parte del estilo de los relatos. La vida también es así, no acabamos nunca de saber con las personas con que nos cruzamos o con las que entrelazamos nuestra propia vida. En ocasiones nos gustaría saber más, pero muchas veces consideramos que es mejor no saberlo. Lo mismo sucede con los personajes. Resultan bastante carnales, próximos a ellos, de alguna manera dejan de ser criaturas de ficción y pasan a poblar el mundo porque son un secreto andante.

     En el libro hay un cuento que critica la frivolidad con la que algunos medios tratan las informaciones y cómo llegan a tergiversarla. Un claro ejemplo lo hemos tenido con el 20-J...
     
Es de los espectáculos más preocupantes para el periodismo en los últimos años. Creo que hay que marcarse un límite en la vergüenza y en la desvergüenza en todas las profesiones. Después de unos años de cinismo, parece que en el periodismo se ha llegado a la conclusión de que el buen periodista es el que pasa de todo, como decía Kapuscinski.

 

"El 20-J ha sido uno de los espectáculos más
preocupantes para el periodismo
en los últimos años"


     ¿Cree que hay vuelta atrás?
     
Pienso que se ha llegado tan lejos que va a haber una respuesta, un nuevo ciclo, que debe nacer de dentro de la profesión. La verdad es difícil de definir, pero si el periodista no apuesta por la búsqueda de la verdad se está enterrando a sí mismo. Hay una especie de ley física en la que cuando se acumulan muchos productos tóxicos acaban explotando por sí mismos. Ha llegado el momento de que alguien en un telediario ante una orden injusta salga diciendo "preferiría no hacerlo".

        España ha sido siempre una tierra de emigrantes, y particularmente Galicia, ¿por qué ahora inmigrante es sinónimo de rechazo incluso en nuestro país?
      Es cierto que resulta penoso y doloroso pensar que una persona que ha vivido la inmigración y ha pasado por penalidades, al cabo de la vida pueda no comprender lo que está sucediendo. La emigración siempre va ahí donde cree que hay trabajo, no vaga como un espectro sin saber dónde caer. No olvidemos que todos los emigrantes estamos emparentados, pues la maleta del español que iba a Argentina, es idéntica a la del argentino que viene ahora aquí.


"La maleta de un emigrante argentino es idéntica a la de un español"



        Quizá esa asociación delincuencia-inmigración es la culpable...
       Esa relación de conceptos es una gran mentira y una aberración tremenda. Inmigración aporta riqueza, no sólo porque estas personas trabajen en lugares donde nadie quiere, sino porque juegan un papel decisivo en el estado de bienestar. Pensemos en los miles de ancianos y de niños que hoy en día están siendo cuidados en España por inmigrantes, ¿es o no es riqueza? En el fondo hay mucha ignorancia en las personas que ocupan muy altos despachos.


       Manuel Fraga permanece al frente de la Xunta con mayoría absoluta desde hace muchos años. ¿Galicia no ansía un giro político?
       Tenemos un problema (risas). En todos los países tiene que haber siempre escalera de incendios y en Galicia hay un 'stand by', el barco está a la espera. No se trata de un problema sólo personal sino que también está relacionado con la inmigración que hemos vivido. Como decía antes Castelao, el gallego no protesta, emigra y ahora en la actualidad podríamos hablar de que el gallego no protesta, simplemente no nace.

       Un deseo entonces para la Galicia del futuro...
       Libertad, yo creo que esa palabra sigue conteniéndolo todo. Significa voluntad de vivir, ganas... Frente a una situación de insuficiencia respiratoria, la libertad significa oxígeno. 

   

 
Esta semana...

¡Míralo!
El vídeo de la entrevista
El relato y la literatura
Tradición oral gallega

En periodismo, ¿todo vale?

La mentira no sirve al sistema

Sobre Manuel Rivas
El lápiz del carpintero
Entrevista de ¡Qué leer!
Chat en El País
Chat en El Mundo

Autores gallegos actuales
Antón Lopo

Autores en la memoria...
Álvaro Cunqueiro
Otero Pedrayo

Libros publicados
2002

Las llamadas perdidas

2001 Galicia, Galicia
2001 La mano del emigrante
1999 Ella, maldita alma
1999 El secreto de la tierra
1998 El lápiz del carpintero
1997 El periodismo es un cuento
1997 El pueblo de la noche
1996 Todo ben
1996 Bala perdida
1996 ¿Qué me queres, amor?
1994 Galicia, el bonsai atlántico
1994 En salvaje compañía
1992 Toxos e flores
1992 Los comedores de patatas
1990 Un millón de vacas

La ciudad de las letras
  Literatura juvenil
Poesía
Cine guiones
Primera plana

Literatura española
Poesía
Lecturas de verano
Prensa española
Santiago de Compostela

Defensor de la lengua

Manuel Rivas es un claro ejemplo de autor que triunfa escribiendo en lengua minoritaria. Sus obras se publican siempre primero en gallego y luego él mismo las traduce al castellano. Uno de sus mayores éxitos, El lápiz del carpintero ha traspasado fronteras.


Películas

El director José Luis Cuerda llevó al cine La lengua de las mariposas, relato incluido en ¿Qué me quieres, amor? Su amigo Antón Reixa, gallego de pro, está a punto de estrenar el filme basado en El lápiz del carpintero.


Lengua y cultura gallega
Canal 21 Galiza
Pangalaica
Galicia dixital
Curso de gallego on-line

Conoce esta tierra...
Galicianet
Costas de Galicia
Finisterra
Rías Baixas
 Enviar a un amigo  Ver  todas  Imprimir  Ir a la Central de Libros
    el DIGITAL Weekend ¿Quieres subscribir a un amigo?