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EN QUÉ CONSISTE
En nuestra cultura, la lectura se realiza de izquierda a derecha. En este proceso, el principal órgano lector es el ojo. Sin embargo, el ojo no se desliza de forma continua, sino que se mueve dando breves saltos. Estas breves detenciones de denominan "fijaciones".
El buen lector hace fijaciones amplias. En cada una de ellas capta con claridad cuatro o cinco letras y percibe otras palabras no tan claras, pero que nuestro cerebro sí reconoce y capta. Se trata de conseguir, por tanto, que el ojo capte, en una sola fijación, el mayor número posible de palabras.
Para ello se utilizan diversas técnicas:
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Ampliación del campo de percepción visual.
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Deslizamiento de la vista por la parte superior de las palabras.
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Supresión de la percepción de espacios.
CÓMO MEJORAR LA VELOCIDAD LECTORA
Para aumentar la velocidad lo que tenemos que pretender es realizar el menor número de fijaciones posibles en cada línea para así en una sola fijación abarcar el mayor número de palabras posibles. Podemos ver mejor esto en un ejemplo:
"En las playas/ de todos los mundos/ se reunen los niños/
El cielo infinito / se encalma / sobre sus cabezas; / el agua /
impaciente, se alborota. / En las playas de todos los mundos /
los niños se reunen, / gritando y bailando"
(Brunet 1988, pag.93)
(Los espacios entre las barras son el grupo de palabras que se perciben de un solo golpe de vista, fijación, por un lector normal.)
Intenta practicar todo lo que puedas con textos que te atraigan, aunque hay que reconocer que la poesía puede ayudarte a mejorar la velocidad, ya que las frases y líneas son más cortas.
También podemos aumentar la velocidad lectora de la siguiente manera:
Elige tres páginas seguidas de un libro que te motiven y que estén más o menos igual cubiertas de texto.
- La primera hoja la tienes que leer a la velocidad que normalmente lo hagas, pero procurando entender lo que lees.
- La segunda hoja, a continuación, la lees a la mayor velocidad posible, sin preocuparte en entender lo que lees o en si te saltas palabras y sin volver atrás.
- Por último, la tercera hoja la lees a la mayor velocidad que puedas, pero esta vez asegurándote que entiendes lo que lees y siguiendo las pautas de las que hablábamos antes de las fijaciones y de procurar no volver atrás (uno de los mayores problemas de los lectores lentos).
Al terminar de leer la tercera hoja apuntas el tiempo que te llevó esta última.
* Este ejercicio lo debes realizar cinco días a la semana durante 3 semanas y luego descansar uno.
Si la velocidad ves que no aumenta, repite este tipo de ejercicio o prueba la siguiente técnica:
Coloca una postal bajo la línea que lees, tratando de ir aumentando progresivamente la rapidez de la lectura y leyendo cada línea con sólo tres o cuatro fijaciones, según sea su longitud.
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