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 En color naranja aparecen los países candidatos |
Los países del Este se han apresurado a apoyar la postura americana sobre Irak. No han considerado en ningún momento acercarse a Francia o Alemania, dos pesos pesados de la Unión Europea en la que aspiran entrar. El muro burocrático que separa a los antiguos estados comunistas de los Quince y la más fácil apertura de la OTAN pueden ser las claves. |
 George Robertson, secretario general de la OTAN |
 Soldado británico en el Golfo |
EL GRUPO VILNIUS
Varios días después de que ocho dirigentes europeos (España, Gran Bretaña, Italia, Portugal, Dinamarca, Polonia, República Checa y Hungría) publicaran una carta en la que apoyaban a Estados Unidos, diez países del Este han firmado una declaración a favor de la campaña de Washington contra Bagdad. El llamado grupo de Vilnius está formado por los antiguos Estados comunistas que aspiran a integrar la OTAN y se declara preparado para unirse a una coalición para desarmar el régimen de Saddam Hussein. Este grupo fue creado en el año 2000 para favorecer su adhesión a la Alianza Atlántica y une a Letonia, Lituania, Estonia, Eslovaquia, Eslovenia, Bulgaria, Rumania, Albania, Croacia y Macedonia. Los siete primeros han sido invitados a entrar en la OTAN en 2004 y en ese año, los cinco primeros también podrían pasar a formar parte de la UE. |
 Iraquís apoyan a Saddam Hussein |
En su carta, los diez afirman que “está claro que Irak viola realmente las resoluciones del Consejo de Seguridad”. Por tanto, la vieja Europa, como Bush la llama, se opone a la nueva y es que la crisis iraquí continúa creando divisiones en el continente. Pero ¿por qué los países del Este se muestran tan fieles a Estados Unidos?
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 Aleksander Kwasniewski |
LA APERTURA DE LA OTAN
La respuesta puede estar en que Washington ha acogido con los brazos abiertos en la OTAN a los antiguos miembros del Pacto de Varsovia, mientras que Bruselas tarda en abrir el camino hacia la UE. Por eso, los diez de Vilnius se han apresurado en sostener una posible intervención americana en Irak. El gobierno polaco es, sin duda, el más entusiasta y George Bush no ha dudado en calificar a su homólogo polaco, Aleksander Kwasniewski, “mejor amigo de América”. De hecho, Varsovia no se preocupa por un posible dilema sobre si hay que escoger entre la OTAN o la UE: “En materia de defensa, la Alianza Atlántica existe, pero no la política de defensa europea”. Algo parecido sucede en Praga, que desde hace 13 años apoya cualquier posición americana en política internacional. Tras la revolución de terciopelo de 1989, Estados Unidos se convirtió en el hermano mayor de la República Checa. De esta forma, intentan reducir la influencia germánica. Además, la oposición al régimen comunista, durante 40 años, siempre esperaron la liberación del país por parte de Washington.
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 Saddam Hussein |
Para Rumania y Bulgaria, que sólo podrían entrar en la UE en el 2007, la apertura de la OTAN es fundamental. Parece la única garantía de su unión al lado occidental. Por eso, tanto Bucarest como Sofía se han apresurado a mostrar su fidelidad a Estados Unidos. Y como los americanos no son tontos, aprovechan esta circunstancia. Donald Rumsfeld, por ejemplo, ha enviado un escrito a la prensa rumana en la que señala: “Para América, la palabra de Rumania tiene el mismo peso que la de Francia o Alemania”. Por estas razones, Alemania y Bulgaria ansían tener un papel protagonista en una posible guerra contra Irak. Prueba de esto, es que el presidente búlgaro, Gheorghi Parvanov pidió a principios de enero la modificación de la Constitución, para que permita enviar tropas al extranjero.
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