¿Qué indució a Howard Phillip Lovecraft, a viajar a Egipto? Pues nadie lo sabe, ni nadie lo sabrá. Todos imaginamos que fue por interés turístico o literario, pero algo más fuerte arraigó a este escritor británico a esa tierra. Un viaje que tampoco pueden concretar cuanto duró, pero si se sabe la ruta realizada. Viajó hasta las costas francesas, en barco y en tren, para luego tomar un barco hasta la misma orilla del río Nilo, para terminar así en el Cairo, lugar que describió perfectamente en su relato: “Encerrado con los faraones”, donde nos presenta un Egipto de principios de siglo, casi urbano, pero que se mueve en los misterios arabescos y egipcios.
Una historia, donde el protagonista, un mago que intenta pasar desapercibido, quedará atrapado en una de las grandes y misteriosas pirámides. Se habla, de que este suceso le pudo haber ocurrido a Lovecraft y haber sido, su propia experiencia, la llama para prender tal relato. Pero todo son especulaciones. Por el lado contrario, se asegura que Lovecraft tenía fobia a todo lo egipcio, cosa que no daría pie a escribir un relato dedicado a este país y en que su biografía se hablará de un viaje realizado. Los escritores del pasado, tienen siempre las dos caras, una real y la otra, de conjeturas e informaciones que jamás llegaremos a saber su verdadera exactitud.