Liderado por
Ciberfem

Home del Distrito
[ Clic aquí para ver más sobre Mujer y Sociedad ]
Feministas
[ERROR]
  Ellas, ellos y ell@s...  << Volver a los Contenidos
Síndrome Bovary


El exterior puede engañar, incluso la más fresca y permanente sonrisa puede esconder una profunda tristeza.


Por Cindy Gabriela Flores

¿Cuántos casos conocemos de mujeres que, sin motivo aparente, se autodestruyen, ya sea a través del suicidio o muriendo en vida, es decir, dejando de encontrar sentido a su existencia? y, ¿qué es lo que provoca ese sentimiento de vacío?

Una interpretación es la que se relaciona con el ahora llamado Síndrome Bovary, vinculado a la insatisfacción afectiva que lleva a la búsqueda de un amor romántico ideal, y con el sufrimiento existencial, frustración y resentimiento por la falta de reconocimiento social.

Este síndrome surge a raíz de la novela “Madame Bovary”, escrita a mediados del siglo XIX por Gustave Flaubert, quien parecía relatar, a través de la historia de Emma Bovary, la vida de cientos de mujeres que padecían esta deplorable sensación.

Se trata de un mal padecido, sobre todo, por mujeres de entre 30 y 39 años, una edad de evaluación en que se toman decisiones como el tener hijos o casarse o dedicarse de lleno a la carrera profesional ya que, hasta hoy, las mujeres enfrentan esta escisión sin poder incursionar exitosamente en ambas.

Muchas veces pensamos que una mujer guapa, con éxito profesional y pareja es automáticamente feliz.

Al respecto, Laura Soubrán, licenciada en Psicología Clínica (egresada de la UNAM) con especialidad en Terapia Familiar y de Pareja Sistémica, maestría en sicoterapia Ericsoniana (método que se basa en la forma del ser humano de construir su realidad y su relación con la misma), y más de 17 años de experiencia en terapia sicológica y en casos de adicciones, explica:

“Hay una transición en que las mujeres oscilamos entre retomar algunas características ‘masculinas‘ (participando en el trabajo remunerado, la ciencia, el liderazgo, etc.), y las ‘femeninas‘ (como el cuidado, la ternura, las relaciones afectivas, lo estético, etc.). Estamos jugando un rol con tintes andróginos (con caracteres de ambos sexos). Combinamos estas dos funciones e integramos ambas, eso es lo valioso”.

“Sin embargo—aclara Soubrán— la transición puede llevar a estados mentales y circunstancias sociales poco claros, generando ansiedad y depresión. En esta transición, las mujeres tienen cargas excesivas: están siendo mujeres tradicionales y realizando actividades ‘masculinas‘, es decir, tienen un doble rol de trabajo, mientras el hombre no avanza igual y se queda al margen”.

En cuanto a las “Madame Bovary”, señala que se trata mujeres que llevan una doble vida en tanto que tienen ilusiones, sueños e ideales que conforman una parte de ellas que necesita ser controlada y sacrificada en función de las normas religiosas y morales, que son obedecidas por la otra parte de su personalidad.

La relación que este tipo de mujeres tiene con sus padres no ha sido cercana ni han obtenido el amor que hubieran deseado, por lo que sufren una gran necesidad de cariño (lo cual es muy común, pues las madres se encargan, en ausencia del padre, del cuidado de las hijas e hijos).

Ante tal carencia afectiva, ¿qué hace una mujer para que un hombre la ame? La mayoría ha optado por desarrollar las cualidades que agradan al sexo opuesto: antes, elegancia y elocuencia; hoy, una bonita figura y ser "buena honda", pero siempre, bajo un halo de sumisión, obediencia y docilidad, características consideradas tradicionalmente “femeninas”, las cuales generan sicopatologías como: miedos, fobias y ansiedad, como señalan Esperanza Bosch, Victoria Ferrer y Margarita Gili en “La historia de la misoginia”.

"No se valoran a sí mismas como mujeres y esperan alcanzar la realización a través de un hombre, porque persiste la creencia generalizada de que 'la mujer no puede, el hombre sí'. Sacrifican su individualidad y sus sueños para dárselos a un hombre (su pareja o sus hijos), pero si no hacen lo que ellas esperan, se sienten no amadas y no valiosas como mujeres”, aclara Soubrán,

Por su parte, Beatriz Ortiz, jefa de la Unidad Departamental de Concertación de Acciones del Instituto de las Mujeres del Distrito Federal, explica que:

“Como mujer, te pasas toda la vida dando y dando, pero llega un momento en que te preguntas, consciente o inconscientemente, qué has recibido a cambio, y muchas veces el ‘pasar esos exámenes‘ (ser “niña buena”, sumisa, no protestar, etc.) no te recompensa, pues no es igual de valioso que lo que se pide a los hombres (ser fuerte, fornido, trabaja, tener dinero), a ellos les toca lo más cómodo y favorable porque son los que tienen el poder.

“Todo es un juego de poder en el que las mujeres llevan la de perder. Son ellos los que tienen el control de la familia, la política, los negocios, etc.; y a ellas les toca vivir en situación de vulnerabilidad física y mental, lo cual provoca debilidad, porque quien no encuentra satisfacción tiene problemas de salud mental, como la depresión”.

Las mujeres que, como Emma Bovary, se pasan la vida en la búsqueda eterna de un ideal inalcanzable, se exigen demasiado y son intolerantes consigo mismas al no conseguir lo que quieren, agrega Ortiz.

Lo anterior nos permite ver porqué mujeres que "lo tienen todo: belleza, inteligencia y dinero”, terminan involucradas en relaciones destructivas o, sencillamente, no son felices, pues buscan algo que no encuentran en sí mismas, creyendo que lo importante está fuera de ellas y quedan vacías.

De acuerdo a la Secretaría de Salud, la depresión es la principal causa de suicidio a nivel internacional (en México se pierden a diario 9.6 vidas por esta causa) y, según los especialistas, hay 3 mujeres que sufren de esta patología por cada varón.

Para evitar la depresión, coinciden las especialisas, es necesario tener metas realistas, no excesivas; recordar que la pareja ideal no existe y que puede ser aquella con la que estamos en este momento, si tratamos de aprender de ella todo lo que podamos. Lo mejor que podemos hacer, señalan, es “ser”, aceptarnos como somos y ser responsables de nuestro propio bienestar; y, más que esperar amor, comenzar por dárselo a sí misma incondicionalmente.

La depresión es una enfermedad que se puede curar mediante un tratamiento siquiátrico y/o sicológico.

Sobre la depresión

La depresión se caracteriza por ocasionar tristeza severa, ansiedad, pérdida de interés por actividades que antes se disfrutaban, aumento o reducción de peso, sueño excesivo, cansancio, irritabilidad, dificultad para concentrarse y tomar decisiones, dolores de cabeza y estómago e ideas obsesivas en torno a la muerte y suicidio (como “para qué vivo”, “qué sentido tiene vivir”, no sólo el planear un suicidio). Suele interferir con la capacidad para trabajar, dormir y comer.

Síntomas de alarma

Si uno o más de estos síntomas continúa por más de dos semanas y, de alguna manera, afectan las capacidades de la persona o si una persona hace comentarios relacionados con muerte o suicidio, no hay que ignorarlos ni restarles importancia, sino acudir con un especialista a la brevedad.

Actividades contra la depresión

Eliminar el estrés realizando las actividades favoritas
Procurar un ambiente laboral y familiar estable
Practicar ejercicio físico o inscribirse a algún curso
Dormir de 6 a 8 horas al día.

Madame Bovary, la obra de Flaubert, refleja un mal que, a siglos de distancia, sigue afectando a millones de mujeres en el mundo.

Sobre “Madame Bovary”, de Gustave Flaubert.

Emma Bovary es una bella, elegante, inteligente y ambiciosa dama que anhela vivir la felicidad y pasión de las novelas y disfrutar de una sofisticada vida de boulevar en París. Sin embargo, tiene que conformarse con una pequeña ciudad donde su esposo, Carlos Bovary (personaje simple, aburrido, mediocre y rústico —lejos del ideal que ella tiene de un hombre) es el médico del pueblo.

Emma se ve obligada a casarse cuando muere su madre pues, su padre, pese al gran cariño que le tiene, no deja de verla como una carga económica y hace los arreglos para que se case pronto.

La primera vez que Emma se enamora es ya esposa y madre de una bebé (que ella hubiese preferido fuera varón para que pudiera hacer todo lo que ella no puede), pero disfruta de un amor platónico con un joven, romántico e intelectual universitario; hasta que él se marcha a París en busca de mejores oportunidades y ella cae en una profunda crisis de apatía.

Poco después, un “Don Juan” de clase acomodada la conquista y ella vuelca sobre él toda la pasión que ha guardado para el amante de sus sueños. Se deshace en mimos, cartas y costosos regalos hasta caer en las garras de un usurero que la chantajea con informar a su esposo (quien tiene plena confianza en ella) de la gran deuda que ha adquirido. Se encuentra ahogada en presiones cuando su amante da por terminada la relación y Emma sufre otra crisis de la que casi muere. Al recuperarse, da un radical giro hacia la religiosidad y la caridad.

Emma reencuentra a su joven amor platónico y el idilio frustrado años antes florece. Entonces continúa endeudándose, ahora comprando regalos para él.

Su situación financiera y la congoja por su infidelidad la ponen en una encrucijada ante la que todos sus esfuerzos por salir fracasan. Su desesperanza la lleva a tomar una trágica decisión y, sin que su marido pueda hacer algo para evitarlo, muere después de una larga y dramática agonía.

  << Volver a los Contenidos
[ERROR]

 ¿Qué son los Distritos?     Recomienda este Distrito    Este Distrito como página de inicio
Mapa del Distrito     Añadir a tus favoritos     Crea tu Distrito     Valora el Distrito