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Ctra. C-615, km 13 - Alar del Rey - CANAL DE CASTILLA
En una Castilla de magros e innavegables ríos, la Ilustración albergó el sueño de comunicar la meseta con el mar Cantábrico a través de un canal para facilitar las exportaciones del grano y la lana castellana. Fue una obra titánica para el siglo XVIII que tras años de dilaciones y devorar recursos sin límite nunca fue completamente terminada, y fue tanto el tiempo que pasó que el ferrocarril dejó a la faraónica construcción sin su principal razón de ser. La más importante obra de ingeniería ejecutada en España en aquella época continúa siendo hoy una gran desconocida. Jalonada de esclusas, molinos, fábricas de luz y otros ingenios, en su tranquilo abandono el viajero hallará rincones inolvidables.
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De los cinco ramales programados, que finalmente debían unir Segovia con Santander, tan sólo se construyeron tres, que suman una longitud total de 207 km. Con forma de Y invertida, el canal comienza en Alar del Rey, en el norte de Palencia, y continúa hacia el sur hasta muy cerca de la capital de la provincia, en El Serón. Allí se divide en dos; el llamado ramal Sur llega hasta Valladolid, y el otro, el denominado Ramal de Campos, se dirige hacia el oeste para terminar finalmente en Medina de Rioseco. Con continuos problemas económicos, las obras del canal se prolongaron casi durante un siglo, desde 1.753 hasta 1.849, aunque estuvieron detenidas entre 1.799 y 1.833. Las barcazas eran acarreadas por parejas de mulas que caminaban por los llamados "caminos de sirga", justo en los bordes del canal. Una sola barcaza podía transportar la misma cantidad de grano que treinta carretas de bueyes, y hacia 1.860, época de mayor esplendor, llegó a haber cerca de 400 barcazas recorriendo los tres ramales del Canal de Castilla.
Los desniveles del terreno se salvaban a base de las esclusas que veremos a lo largo de este recorrido. Pero la función de vía de transporte no fue la única utilidad que se le dio, el canal sirvió también de fuente de energía para molinos, batanes y fábricas de luz. Se continuó utilizando como medio de transporte hasta 1.956, pero luego quedó simplemente como canal de regadío. Por ello se fueron eliminando las compuertas de las esclusas hasta que la obra llegó a presentar su aspecto actual.
De los tres ramales existentes, la ruta propuesta recorre la mayor parte del llamado Ramal Norte, desde las cercanías de Palencia hasta Alar del Rey. Comenzaremos en las cercanías de Palencia capital, tomando como referencia la carretera comarcal C-615, que se dirige hacia Villoldo y Carrión de los Condes. En el kilómetro 13 de esta vía vamos a girar a la derecha, señalizado hacia Monzón de Campos. Pronto llegaremos al canal, junto a una antigua venta. Nada más pasarlo entraremos en una pista que cruza un par de explotaciones agrícolas e inmediatamente nos conduce hasta el borde mismo del canal por donde continuaremos algunos kilómetros. En este momento encontraremos las primeras esclusas.
Estamos en la casilla 12, y a poco más de 7 kilómetros, llegaremos a uno de los puntos más emblemáticos y espectaculares de todo el Canal. Se trata de Calahorra de Ribas, lugar donde se cruzan el Canal de Castilla y el río Carrión. Este fue el punto donde comenzaron las obras como recuerda un monolito, y su conjunto de esclusas, las números 22, 23 y 24 convertidas hoy en día en una artificial cascada, ofrecen una de las vistas más espectaculares de todo el recorrido. Junto a las obras se conserva parte del poblado donde vivían los trabajadores, un molino, una gran fábrica de luz, y el convento, cuya espadaña sirvió de guía a los trabajadores. Desde este punto continuaremos por pista para pasar junto a la laguna de La Toja de Ribas, donde la mayor parte del año es posible observar distintas especies de avifauna.
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Luego cruzaremos el canal por un antiguo puente, nos alejaremos siguiendo la pista principal, y atravesaremos la carretera que se dirige a Amusco para acercarnos de nuevo hacia el Canal. Una vez allí, continuaremos algunos kilómetros hasta finalmente (casilla 22) cruzarlo de nuevo y alejarnos en dirección a Fromista, población de obligada visita, y en cuya gasolinera pondremos a 0,0 el rutómetro para continuar hacia el norte. Junto a Fromista encontraremos otro espectacular conjunto de esclusas, las números 17, 18, 19 y 20. Desde lo alto la vista de la larga cinta de agua plateada se prolonga hacia tierra de Campos, por donde hemos llegado hasta aquí. Seguiremos siempre con el Canal a nuestra izquierda, hasta que este se introduce en una espectacular trinchera. Luego cruzaremos la estrecha carretera que une Requena de Campos con Lantadi-lla, y continuaremos hasta la casilla 51. Allí saldremos a una carretera que nos conduce a Osorno la Mayor. Podríamos seguir paralelos al canal, pero las obras de la nueva autopista que unirá Burgos y Palencia impiden hacer el rutómetro de forma fiable y que perdure en el tiempo. Desde Osorno vamos a ir de nuevo en busca del Canal, para lo que continuaremos por N-120 en dirección Burgos, y después de un pequeño tramo de carretera tomaremos una pista que nos conducirá hasta Navero de Pisuerga. Este giro, aunque no está prohibido, es peligroso, justo en una curva, por lo que recomendamos continuar un par de kilómetros adelante y dar la vuelta en el cruce de la carretera que se dirige también a Navero. En Navero nos encontraremos de nuevo con el Canal, junto al que seguiremos hacia el norte, para llegar a una zona donde hay un canal más moderno, exclusivamente dedicado al regadío, llamado Canal de Campos. En algún tramo circularemos incluso entre ambos. En la casilla 73, junto a la carretera, tomaremos la pista de la derecha que se dirige al centro de interpretación del Canal, situado junto a la presa de San Andrés. Accederemos, así, a un lugar muy agradable con mesas bajo los árboles y la posibilidad de dar paseos en silenciosas barcas eléctricas.
Desde aquí regresaremos por el mismo punto hasta la carretera, muy cerca de la población de Herrera de Pisuerga, donde pondremos de nuevo el rutómetro a 0,0, para realizar el último y corto tramo hasta Alar del Rey. A partir de aquí y tras pasar por un antiguo molino el camino se puede complicar con barro, debido a profundas rodadas de los tractores. Siempre con el Canal a nuestra derecha, pasaremos luego junto a San Quirce del Río Pisuerga, y un poco más adelante veremos al otro lado el barrio de San Vicente, donde hay una antigua fábrica de luz en ruinas. Después de atravesar la vía férrea llegaremos a las primeras naves en ruinas de Alar del Rey, donde pondremos punto y final a esta inolvidable ruta.
Articulo de María de la Esperanza
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