En la cinta original de Resident Evil vimos la historia detrás del videojuego, dejándonos con hambre de más justo cuando nos damos cuenta que el final es tan sólo el principio. Y es ahí donde nace este apocalíptico poster de fríos matices enfatizados por la escasa cubierta de la bella modelo que funge como estrella de esta historia. No hay zombies, sin embargo, la presencia de la muerte es inminente ante el simbolismo de las rocas frontales que semejan lápidas. La tipografía, respetando los rasgos de la cinta original, acentúa aún más el carácter de thriller de este mortal proyecto.El copy es sencillo pero explícito para todos los que vieron la cinta o han jugado el videojuego. Los créditos, situados en la parte inferior, le dan a la pieza una limpieza adecuada para un mejor lucimiento del nublado paisaje, que obviamente connota la desolación y la ruina en que quedó la ciudad tras cruzar la frontera que la naturaleza permitía.