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La LOE ya está en el BOE
Aparte de la cuestión del valor de la evaluación de la religión o de la entelequia del derecho de los padres a elegir centro ¿Qué novedades trae la LOE? ¿Qué cambia desde la óptica psicopedagógica en la etapa de ESO?
No es una ley revolucionaria como en teoría lo fue la LOGSE. No toca la estructura del sistema, ni explícitamente la concepción pedagógica. Respeta casi literalmente la LOGSE. Sería una ley casi superflua si no fuera que hacía falta dejar sin efecto la LOE. No obstante, incorpora aportaciones de la LOE. No las suficientes como para ser apoyada ni siquiera aceptada por el PP, pero sí para que en voz baja se diga que no se derogará ante un hipotético cambio de signo de la mayoría parlamentaria.
Ley, pues, continuista y tal vez más abierta que la LOE e incluso que la LOGSE. Son muchas las cuestiones que quedan para decidir posteriormente por las "administraciones educativas". Y, sí, es cierto que se pueden derivar 17 sistemas educativos bastante diferentes y, sin duda, 17 subsistemas de orientación.
Demasiadas movidas para tan poca miga. La única aportación realmente nueva son los Programas de Cualificación Profesional Inicial, rescatados de los PIP de la LOE. Habrá esperar a ver cómo, dónde y cuándo se implantan. Y algunas rebajas en las edades para tomar decisiones que puedan menoscabar la sacra comprensividad.
Seguiremos atentos a la publicación de los primeros Reales Decretos que la desarrollarán. En primer lugar al que fije el calendario de implantación, que previsiblemente anticipará cambios en evaluación para el próximo curso, como en su día anticipó la LOE. Luego a los de enseñanzas comunes de las distintas etapas. Ya están tardando, desde el 6 de abril que la Ley se aprobó en el Parlamento.
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