¿Qué es?
El citalopram es un medicamento capaz de elevar las concentraciones de serotonina a nivel cerebral. Las personas que padecen depresión u otros trastornos nerviosos, presentan una disminución de determinadas sustancias como la serotonina en las células nerviosas del cerebro. El citalopram al aumentar los niveles de serotonina, alivia los síntomas de la depresión y la angustia.
¿Para qué se utiliza?
- Trastornos de angustia o pánico.
¿Cómo se utiliza?
En España citalopram existe comercializado para su administración oral en forma de comprimidos de 20, 30 y 40 mg (este último únicamente bajo la marca Genprol®).
La dosis adecuada de citalopram puede ser diferente para cada paciente. A continuación se indican las dosis más frecuentemente recomendadas. Pero si su médico le ha indicado otra dosis distinta, no la cambie sin consultar con él o con su farmacéutico.
Dosis oral en adultos:
- Depresión: 20 mg cada 24 horas, pudiéndose aumentar progresivamente (10 mg cada semana) en función de la respuesta hasta una dosis máxima de 60 mg al día.
- Trastornos de angustia: 10 mg cada 24 horas, pudiéndose aumentar gradualmente (10 mg cada semana) en función de la respuesta hasta una dosis máxima de 60 mg al día.
- No se recomienda el uso de citalopram en niños menores de 15 años.
- Los ancianos y las personas que padecen alguna enfermedad del hígado pueden requerir una dosis menor de citalopram. Consúltelo con su médico.
Los comprimidos de citalopram se administrarán una vez al día, pudiéndose tomar tanto con el estómago lleno como vacío (antes, durante, o después de las comidas).
¿Qué precauciones deben tenerse?
- Es importante respetar el horario pautado. Si se le olvida tomar una dosis tómela tan pronto como sea posible y vuelva a la pauta habitual. Pero si falta poco tiempo para la próxima dosis no la duplique y continúe tomando el medicamento como se le había indicado.
- El citalopram debe administrarse con especial precaución en caso de padecer alguna de las siguientes enfermedades: epilepsia, enfermedades del hígado o del riñón y pacientes con tendencia suicida.
- Este medicamento puede tardar de 2 a 3 semanas en producir la mejoría de su enfermedad.
- Los pacientes que toman citalopram para el tratamiento de la angustia pueden sufrir inicialmente un empeoramiento de sus síntomas, que desaparecerá a las 2 ó 3 semanas de tratamiento continuado.
- Si al comienzo del tratamiento presenta insomnio o nerviosismo, su médico le puede recomendar reducir la dosis de citalopram o tomar un medicamento sedante.
- Para obtener la máxima eficacia puede ser necesario el tratamiento durante varios meses.
- El citalopram puede provocar mareos. No se recomienda la conducción de vehículos ni el manejo de maquinaria peligrosa mientras esté en tratamiento con este medicamento.
- Este medicamento puede causar sequedad de boca. Puede aliviarse chupando hielo o caramelos o con saliva artificial. Si continúa este efecto durante más de 2 semanas, consulte a su médico o farmacéutico.
- No debe suspender bruscamente el tratamiento con citalopram sino disminuir progresivamente la dosis administrada.
- Si los síntomas no mejoran o empeoran avise a su médico.
¿Cuándo no debe utilizarse?
En caso de alergia al citalopram. Si experimenta algún tipo de reacción alérgica deje de tomar el medicamento y avise a su médico o farmacéutico inmediatamente.
Si padece una enfermedad grave que afecte al riñón.
¿Puede afectar a otros medicamentos?
- Algunos medicamentos que interaccionan con citalopram son: antidepresivos tricíclicos (amitriptilina, nortriptilina, imipramina), antidepresivos tipo IMAO (moclobemida, tranilcipromida), carbamazepina y sumatriptán.
- Deberán pasar 2 semanas entre el final del tratamiento con un antidepresivos tipo IMAO y el inicio de citalopram.
- Informe a su médico o farmacéutico de cualquier otro medicamento que esté tomando.
¿Qué problemas pueden producirse con su empleo?
Los efectos adversos de este medicamento son, en general, frecuentes. El citalopram puede producir sequedad de boca, náuseas, vómitos, estreñimiento, dolor de cabeza, temblor, mareos, insomnio, ansiedad, pérdida de apetito y alteraciones oculares.
El citalopram también puede producir otros efectos adversos. Consulte a su médico si advierte algo anormal.
En caso de presentar una crisis maníaca avise a su médico inmediatamente ya que puede ser necesario suspender el tratamiento.
¿Puede utilizarse durante el embarazo o la lactancia?
- No se han realizado estudios adecuados en mujeres embarazadas. Por ello, únicamente se acepta el empleo de citalopram en embarazadas en el caso de que no exista otra alternativa más segura.
- No se conoce si el citalopram pasa a la leche materna en cantidades significativas ni el efecto que podría tener en el lactante. Consulte a su médico si debe continuar el tratamiento durante la lactancia.
¿Necesita receta médica?
Sí.
¿Cómo se conserva?
Mantener el medicamento en un lugar fresco, sin humedad, lejos de fuentes de calor y luz directa.
No dejar al alcance de los niños.
Nombres Comerciales
Prisdal®, Seropram®, Genprol®