Ventura
Pons retorna con una comedia agridulce protagonizada por Rosa
María Sardà, José Coronado y María
Barranco, donde vuelve a profundizar sobre su tema preferido:
las relaciones humanas, la necesidad de afecto, amor y comunicación.
Como él mismo dice: "Todos somos Anita".
Ventura Pons tras sus éxitos (más
bien internacionales) con títulos como Amigo/Amado o Actrices,
da un giro hacia la comedia con una película tierna y divertida.
Rosa María Sardà es de nuevo la actriz elegida por el director
catalán, pero en esta ocasión, su personaje (Anita) centra el 99
por ciento de los planos de la cinta. Su protagonismo es absoluto.
El
papel magistral de la Sardà hace que todos reconozcamos a Anita
como esa señora de 50 años que está un poco sola en la vida, que lleva
trabajando durante más de 30 como taquillera de cine y que podría ser
cualquiera de nuestras vecinas. Anita no pierde el tren
cuenta una historia cotidiana, la de una mujer madura que gracias al romance
que vive con un hombre casado, recupera las ganas de vivir.
No importa si la historia tiene
o no final feliz, lo que importa es que Anita se siente nueva… porque
ha ligado con un hombre guapo, que la toca apasionadamente y la hace sentir
joven, justo en el momento que la sociedad no hace otra cosa que recordarle
que ya es demasiado "antigua".
"El
papel magistral de la Sardà hace que
todos
reconozcamos a Anita como esa
señora
de 50 años,
que podría ser
cualquiera
de nuestras vecinas"
Toda la película es un
gran flashback que nos va a contar la esperanzadora aventura que acaba
de vivir Anita. Dentro de la misma hay constantes saltos hacia
adelante y hacia atrás en el tiempo… y también destacan las secuencias
que son sólo ensoñaciones del personaje. Por ejemplo, una pesadilla
surrealista, de esas que todos tenemos, Ventura la cuenta utilizando
dibujos animados, que aportan un momento de frescura y colorido en la
historia.
Los saltos hacia atrás en la
vida de Anita nos remontan hasta su infancia, cuando imitaba a
Marisol en la pescadería de su madre y soñaba con ser actriz...
Se tendrá que conformar con quedarse sólo en taquillera.
También estos retrocesos nos
sirven para conocer un poco lo que ha sido el cine en las salas españolas
durante los 30 años que Anita ha ejercido como taquillera. La programación
religiosa en la Semana Santa, el aterrizaje de las películas "S",
los ciclos de arte y ensayo, las reposiciones de los clásicos…
Hasta que aparece una multinacional y compra el cine para hacerlo multisalas,
hecho inductor de la película, pues por este motivo Anita pierde
su trabajo y se aboca hacia su nueva vida.
De nuevo la fascinación
por el cine dentro del mismo cine, recordando a la Rosa Púrpura del
Cairoy a tantas otras películas. La taquillera siempre
embelesada por esas imágenes que le llegan de la pantalla, cuando
en cada sesión entra en la sala, con la peli empezada y recibe
la luz de la proyección en su cara. Como colofón, hacia
el final de la película, ella misma es protagonista en la reconstrucción
de una escena deLa Reina Cristina de Suecia. Anita
caracterizada como la Garbo, Coronado como John Gilbert,
misma planificación, decorados... pero en este caso el galán
se llama "Antoni".
"Anita
es la narradora de su historia...
Oímos
sus pensamientos, y también sus
palabras,
porque se dirige directamente
a
la cámara para implicar al espectador"
Como todo el protagonismo lo
tiene el personaje de la taquillera, ella es la misma narradora de su
historia… Oímos sus pensamientos, y a veces también sus palabras, porque
se dirige directamente a cámara para hablar y implicar al espectador en
situaciones del todo inverosímiles. No hay transparencia en la
narración. Ventura Pons no quiere que nos olvidemos de que
allí hay cine, estrategia utilizada por Woody Allen por
ejemplo en Annie Hall, una de las "Anas" a las que va
dedicada esta película.
La otra mitad de la aventura
de Anita se llama Antoni, el obrero que la conquista, y
que es interpretado por José Coronado. Un hombre rudo y
tímido. La excavadora que tiene es su único orgullo y con
la mirada dice todo lo que no sabe decir con las palabras. Una buena interpretación
de este actor que hasta ahora no ha tenido demasiada suerte en cine, pero
sí en televisión.
Anita no pierde el tren
es una historia de amor, triste y alegre al mismo tiempo. Nos hace recordar
que muchas personas que llegan a la edad de su protagonista se encuentran
con que la sociedad les da la espalda, se quedan sin oportunidades, solos,
sin trabajo, prejubilados o despedidos. Esta película de Ventura
Pons abre un camino hacia la esperanza... Aunque no todos seamos como
la Sardà...
Anita
no pierde el tren
ha sido seleccionada para participar en Festival de Cine
de Berlín, dentro de la sección oficial
Panorama. Es el cuarto año consecutivo que este festival
acoge un film de Ventura Pons. La película competirá
también en el Festival Internacional de Cine de Mar
de Plata,
en Argentina.
Filmografía
de Ventura Pons
1978 - Ocaña,
retrato intermitente
1981 - El vicario de Olot
1986 - La rubia del bar
1989 - ¡Puta miseria!
1990 - ¿Qué te
juegas Mari Pili?
1992 - Esta noche o jamás
1993 -Rosita, pleas
1994 - El porqué de
las cosas
1996 - Actrices
1997 - Caricias
1998 - Amigo / Amado
1999 - Morir o no