 |

|
Tomb Raider
es, ni más ni menos, un videojuego filmado. El respeto hacia la protagonista
de la saga es tal que, a veces, uno olvida que está ante una película
y no jugando ante la pantalla de un ordenador. Sin embargo, lo que debería
ser, a priori, un lastre, acaba beneficiando a la película. Vayamos
por partes.
El factor principal
de la película es Angelina Jolie. Su caracterización de la noble
arqueóloga británica es perfecta, incluyendo el inglés de clase alta
que, desgraciadamente, se perderá en el proceso de doblaje. Atlética,
con un cuerpo de vértigo y una mirada capaz de perforar con su sarcasmo
o de enternecer, la Jolie ha encontrado el arquetipo perfecto
para su anatomía. Hay que dar la razón a los productores: Angelina
es a Lara Croft lo que Sean Connery
a Bond.
|
Las
referencias a la cultura pop
|
|
|
|
son
tan abrumadoras que se puede uno
|
 |
|
pasar un buen rato contándolas
|
Y la comparación no es casual.
Las referencias a la cultura pop son tan abrumadoras que se puede uno
pasar un buen rato contándolas. La mansión con mayordomo de
Batman, los coches clásicos
de 007, los heterodoxos métodos de
Indiana Jones, las patadas de kárate de Bruce Lee... Todo
acaba conformando un espectacular cómic con un toque erótico y un cierto
aire retro que dignifica bastante el producto. Tampoco es parco en guiños:
es difícil no ver en Powell (un comedido
Iain Glen, némesis perfecta de Lara)
al maligno arqueólogo Belloq de Indiana
Jones. Por no citar algún chiste a costa de
La momia.
En conjunto, el filme rezuma
inocencia, tanta como el videojuego. Un argumento naïf, que sirve de excusa
para enmarcar la acción a raudales en escenarios exóticos; encuentros
sobrenaturales, y mucha anatomía por parte de la Jolie, componen
los elementos básicos en torno a los que West estructura su tebeo.
Los secundarios cumplen su papel lo mejor posible: John Voight,
papá de la Jolie, aparece en un par de escenas con la sobriedad que lo
caracteriza desde Cowboy
de medianoche; Daniel Craig luce más centímetros
de piel que la Jolie (y las féminas lo agradecerán); y Chris
Barrie se aleja del holograma de Red
Dwarf para acercarse peligrosamente
al Alfred de Batman.
|
Todos
los elementos acaban
|
|
|
|
conformando un espectacular cómic
|
 |
|
con un toque erótico y un cierto
|
 |
|
aire
'retro' que lo dignifica
|
Algún personaje sobra (Bryce,
el hacker a sueldo de Lara, interpretado
-es un decir- por Noah Taylor) y algún otro necesita más minutos
(el anónimo líder de los Illuminati, Richard Johnson) pero en conjunto
la cosa no chirría y los amantes del cómic y la fantasía agradecerán un
producto de consumo fácil y digestión extrarrápida. Y los fans de Angelina
Jolie... ellos sí que disfrutarán durante los cien minutos de carreras,
saltos, golpes y explosiones. Técnicamente perfecta, Tomb
Raider será un taquillazo.
Seguimos volviendo a las viejas fórmulas.


f i c h a t é c n i c a

|

Lara Croft: Tomb Raider, USA, 2001

|

Una producción de United International Pictures
 |
| |
Dirección |
Simon
West |
| |
Guión |
Patrick
Masset, John Zinman y Simon West |
| |
Fotografía
|
Peter
Menzies Jr. |
| |
Montaje |
Glen
Scantlebury |
| |
Director
de Arte |
Kirk
Petrucelli |
| |
Efectos
especiales |
Chris
Corbould |
| |
Vestuario |
Lindy
Hemming |
| |
Producción |
Lawrence
Gordon/Lloyd Kevin/Colin Wilson/Chris Kenny |

Intérpretes
 |
| |
Lara
Croft |
Angelina
Jolie |
| |
Powell |
Iain
Glen |
| |
Alex
West |
Daniel
Craig |
| |
Lord
Croft |
John
Voight |
| |
Bryce |
Noah
Taylor |
| |
Chris
Barrie |
Hillary
|
| |
Pimms
|
Julian
Rhind-Tutt |
| |
Mr.
Wilson |
Leslie
Phillips |
 |
|



|
Más
chicas que saben zurrar
|

|