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Y es que mientras su transparente piel nacarada y su azulada mirada evocan el frío glaciar, sus tirabuzones de fuego y sus sensuales labios de fresa nos arrastran al infierno. Seguramente en estas calderas eternas querría Nicole ver arder de arrepentimiento a su ex marido Tom Cruise que, tras casi diez años de matrimonio, en febrero de 2002 la abandonó, dicen que premeditadamente, por Penélope. No obstante, como el Ave Fénix, Nicole supo renacer de entre las cenizas de su matrimonio para exhibirse al mundo entero más pletórica y sexy que nunca. Prueba de ello fue la expectación que despertó en el estreno de "Los Otros", película por la que la crítica se rindió en elogios ante su impecable y compleja actuación y que le valió la nominación a los Goya. Más tarde le llegó la nominación a los Oscar por "Moulin Rouge" y, este 2003 podría hacerse finalmente con la estatuilla por su caracterización e impecable interpretación de Virgina Wolf en "The Hours". De frágil belleza e inclasificable sensualidad, Nicole nació un 20 de junio de 1967 en Honolulu, aunque a corta edad su familia se trasladó a Sydney, donde años más tarde iniciaría su carrera profesional. Sin embargo, el reconocimiento internacional no le llegaría hasta 1989, con "Calma Total". Su cambiante mirada, una palidez extrema y su fresca y auténtica hermosura lanzaron a esta australiana de carácter rebelde e inconformista a la conquista de Hollywood. Fue un año más tarde, cuando el destino querría que el futuro de Nicole se uniera al del chico guapo del momento, Tom Cruise. Kidman fue llamada para hacer una prueba para "Días de trueno", y tras conocer a Cruise dio por sentado que no la escogerían para el papel. Había un problema insalvable: Nicole, con sus 180 cm, era notablemente más alta que Tom. Para su sorpresa, la eligieron. "¿Y el problema de la altura?"- preguntó- "A Tom no le importa". Pues a Nicole sí, porque diez años más tarde, se ha quitado esa espina tras afirmar sin complejos durante una entrevista que una de las principales ventajas de no estar con Tom es que "por fin puedo llevar tacones". Apréndete la lección Pe: ¡sin tacones y a lo loco! Es así como Nicole, que se asemeja más a un esbozo de Boticelli que a una mujer de carne y hueso, deja atrás la etapa en la que era conocida como la esposa de Cruise para empezar el vuelo sola y demostrar que sus espléndidas actuaciones en "Eyes wide Shut" y "Los otros" no son una simple alucinación. Y si no es así, como dice esta australiana, "mañana será otro día".
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