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Sin duda alguna
el mayor acierto de El testamento de Regina
es su evolución argumental. A través de una intriga que el lector deshilvana
a partir de los hechos y los caracteres psicológicos, Adelaida García
Morales amarra la curiosidad de quien se dispone a devorar el libro.
Personas desaparecidas, cadáveres enterrados, personajes al límite entre
la cordura y la psicopatía y estremecedoras secuencias de lo que se
podría llamar 'sustos' nocturnos nos guían a través de una trama de
carácter detectivesco. Destacan dentro de la argamasa argumental los
ya mencionados 'sustos', pues gozan de un excelente ritmo y tono narrativos
y de una concepción muy lograda.
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Regina es una rica anciana que sufre el acoso de su hermano
Ramón para internarla en un asilo alegando que padece demencia
senil y hacerse cargo, así, de su testamento. Asustada por la resolución
de su hermano, Regina decide contratar a un psiquiatra que
pueda certificar periódicamente su cordura. Es así como conoce a
Susana, una joven recién licenciada y sin apenas experiencia,
que se instalará a vivir en su casa para atenderla y que terminará
unida a Regina por una profunda amistad. Pero los acontecimientos
se precipitan cuando Bernardo, el único hijo de la anciana,
desaparece con su amante...
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El
testamento de Regina es un cocktail bien mezclado con una pizca
de novela detectivesca, un pellizco de literatura femenina,
y otro tanto de novela de terror: he aquí la complicada receta
de género literario que la autora ha creado para la novela.
Adelaida García Morales utiliza
esta mezcla de géneros atractivos y el arma de la curiosidad para introducirnos
hacia el terreno que realmente ella quiere abordar: la reflexión sobre
temas sociales tan delicados como el abandono y la manipulación
que sufren a veces nuestros mayores, la humillación a la que se puede
llegar a someter a una persona, o la capacidad de perdón.
Por una parte, la escritora reflexiona sobre la situación en la que se
encuentran muchas personas mayores y lanza un mensaje claro e inequívoco:
la vejez no tiene por qué ser una etapa de letargo personal e intelectual.
Y no sólo eso, sino que una persona madura puede ser carismática e
interesante, pues goza además de su personalidad, de la baza de la
experiencia y la sabiduría que en ella han fermentado los años.
Asimismo, las humillaciones a las que se puede someter a una persona,
ya sea por ánimo de posesión o por desprecio de clase social, centran
también algunas reflexiones del libro. Los límites de la locura,
la amistad y el amor acaban de completar el trasfondo temático
de El testamento de Regina, que profundiza
en las maquinaciones que pueden envolver a los ancianos por la codicia
de sus familiares.
El personaje de Regina destaca indudablemente por encima de los
demás, aunque sin llegar a eclipsarlos y articulándolos todos en torno
al elemento de su persona. A pesar de esa polarización hacia la anciana,
hay que decir que en general los personajes femeninos de la novela superan
en riqueza y matices a los masculinos, a excepción quizá del desalmado
hermano.
Antes de entrar a comentar la edición del libro, nos detendremos unos
instantes en el estilo narrativo que Adelaida García Morales ha
empleado en El testamento de Regina.
Exento de cualquier tipo de concesión lírica, la autora ha apostado por
una expresión austera y llana, descriptiva, aséptica, hasta el extremo
que el lector echa en falta un resquicio a la expresión poética y a la
insinuación. Utilizando una semántica simple, a veces precedida por expresiones
del tipo de "no obstante" o "sin embargo", García Morales ha prescindido
de la elaboración literaturizante para concentrarse en la articulación
del argumento.
Es necesario comentar antes de terminar la presente crítica la edición
poco pulida que tiene El testamento de Regina,
pues en el texto de la contraportada del libro puede apreciarse un error:
el personaje al que alude como Pedro, es el llamado Ramón. Asimismo, puede
encontrarse una incoherencia de tipo argumental en el texto que hay entre
las páginas 58 y 59.
A pesar de ello, El testamento de Regina
es una obra con gran fuerza argumental y episodios electrizantes,
que seguro que hará las delicias de los lectores asiduos a la literatura
de intriga.
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