                  |

|

Partidarios
de la felicidad tiene un antecedente en el estudio que ya publicó
en 1988 titulado La Escuela de Barcelona. ¿Por qué añadió más
poetas en la antología de los que había en el estudio?
Porque había dos poetas de los que yo no hablaba extensamente que eran
Lorenzo Gomis y Enrique Badosa. Ellos quedaron fuera de la maniobra
de taller que organizó Carlos Barral con Jaime Gil de Biedma y José
Agustín Goytisolo para darse a conocer conjuntamente. Ahora esta antología
me permitía introducir a los otros.
Recientemente usted hizo unas declaraciones en las que afirmaba
que hoy en día la Escuela de Barcelona es poéticamente más influyente
que la generación del 27. ¿Qué indicios hay de ello?
Por ejemplo, un autor como Jaime Gil de Biedma es muy imitado y yo digo
en broma, pero creo que es cierto, que hay más de doscientos mil hijos
de san Jaime Gil y no cien mil hijos de san Luis y esto significa que
la gente lee más a Jaime Gil en este momento de lo que puede leer a
Luis Cernuda. O lee u oye a Goytisolo a través de los cantautores. En
este sentido, son más influyentes y llegan más al público.
En el libro, usted comenta que existen paralelismos entre los dos
grupos poéticos. ¿Cuáles?
Los poetas de la generación del 27 intentan también promocionarse
conjuntamente a través de una antología que es la antología de 1932.
Luego, los del 27 toman como mentor particular a Góngora, el poeta Góngora,
y los de la Escuela de Barcelona toman a Antonio Machado. También hay
una serie de actos en ateneos en ambos grupos.
¿Cómo definiría en pocas palabras la poética de la Escuela de Barcelona?
En un momento dado converge esta poética y ellos son poetas comprometidos
con la realidad social, pero a pesar del compromiso nunca se visten
el mono de obrero para hablar de esta realidad social. Otros aspectos
unitivos creo que son la ironía, la narratividad de muchos de estos
poemas, y el hecho de que la tertulia, las conversaciones, las copas,
el estar en agradable compañía se convierte incluso a veces en carne
de poema.
¿Hasta qué punto influyó su amistad en la obra del grupo de los 50?
Yo creo que mucho, es decir, en el grupo catalán muchísimo. Si ellos
no hubieran sido un grupo de amigos, evidentemente, no hubiese habido
esta maniobra de taller y en sus poemas no se hubiese visto reflejada
esta serie de referencias a la amistad.
Jaime Gil de Biedma escribe una poesía marcadamente sensual, al
mismo tiempo que condicionada, aunque no acomplejada, por su condición
de homosexual…
No está condicionada por su condición de homosexual. No hay referencias
a los muslos, que sí utilizó Lorca. Este componente está ahí pero él
no se avergüenza. Él no va de homosexual, va de persona. Era un ejecutivo
de la compañía de Filipinas, pertenecía a una familia tradicional y
no tenía por qué hacer bandera de esto. A mí me parece que la
actitud de Jaime Gil es la mejor.
Es una actitud contemporánea…
Exactamente. ¿Hacen lo mismo los heterosexuales? ¿Hacemos los heterosexuales
bandera de nuestra sexualidad? No. No tenemos ninguna necesidad. Yo
creo que lo interesante es que nadie tenga que hacer bandera de nada.
Yo me considero una persona, lo de la heterosexualidad sería un añadido.
Pues lo mismo en su caso. La sexualidad no tiene por qué estar
definiéndose todos los días.
Un tema que marcó enormemente su poesía es el paso del tiempo. ¿Por
qué no querían aceptar su propia decadencia?
Usted porque es muy joven y todavía no ha entendido lo que significa
esto. La aceptación de la decadencia es algo trágico. Cuando el espejo
te devuelve la imagen de alguien que te parece un desconocido pero que
eres tú mismo es un momento realmente muy duro. Envejecer no tiene ninguna
gracia. Jaime dice en un verso que tiene su gracia, pero no tiene ninguna.
Ellos eran partidarios de la felicidad pero… ¿en qué consistía dicha
felicidad?
Lo dice muy bien el poema de Jaime Gil: conversar amigablemente, la
noche que siempre es propicia, con abundantes copas sin pensar en el
mañana, porque el mañana son las obligaciones, el trabajo. Beber en
agradable compañía y hablar de vida y literatura y esperar que pase
alguien maravilloso que nos vaya a cambiar la vida. Ésta es la felicidad.
¿Fueron felices?
Yo creo que sí. Yo creo que Jaime fue muy feliz en muchas ocasiones,
que José Agustín también lo fue y que Carlos Barral también lo fue.
Usted nació en Mallorca. ¿Qué hay de mediterráneo en su propia obra?
Si algo me siento no es de aquí o de allí sino del Mediterráneo. Para
mí el mar no tiene nada de literario, es una necesidad absolutamente
vital.
En estos momentos está traduciendo su novela Cap al cel obert.
Háblenos de ella.
Es una novela que habla de las relaciones entre Mallorca y Cuba. Se
sitúa hacia el 1850, que es el momento que muchos inmigrantes van allí
para hacer fortuna. Hay muchos que se enriquecen y vuelven a Cataluña
o al País Vasco y son los que realmente hacen la Cataluña moderna y
el País Vasco moderno. Es decir, la industrialización viene del dinero
que llega de Cuba, y este dinero normalmente viene de la trata de negros
y la esclavitud. Es muy importante tener la memoria activa y recordar
lo que hemos sido y lo que somos.
¿Qué otros proyectos tiene para el futuro?
De momento publicar en castellano Por el cielo y más allá, que
es la traducción de Cap al cel obert, y después estoy metida
en un relato corto que espero terminar un día de éstos.
¿Le parece que la aparición de un medio como Internet es perjudicial
para la literatura, o al contrario, va a ayudar a democratizar la información
literaria?
No sé si a democratizar. A mí me importa un pito si se democratiza la
literatura. Pero a lo que sí puede ayudar es a que la literatura llegue
a más gente que le pueda interesar. Internet es un soporte. Yo lo uso,
me comunico por correo electrónico y desde luego, estoy absolutamente
a favor de Internet.
|
|

Te
dejo, amor, en prenda el mar
·
Dins el darrer blau
·
La Escuela de Barcelona
·
Cap al cel obert
|


"El
tema de España es muy recurrente. En el caso del 98, por
las colonias y, en el caso de la generación de los 50,de
la tiene que ver con la cuestión del franquismo y de los
vencidos."
|
"En
esta operación de lanzamiento del Grupo de los 50 como
generación poética hay también una colección
poética, la colección Colliure. En ella los poetas
de la Escuela de Barcelona intentan promocionarse, es decir, sacar
sus propios textos y los textos de las personas que les interesan."
|
|