| |
|
Estados
Unidos es el país de vanguardia de esta nueva tendencia. Algunos
comerciantes electrónicos ya esperan que en el espacio de una
década, hasta un tercio de las ventas anuales de cigarrillos (un
negocio que mueve 40.000 millones de dólares al año) se realicen
por Internet.
"Las
ventas por Internet han crecido mucho más allá de nuestras expectativas
más optimistas"
asegura a un diario estadounidense un directivo de la empresa
CigarettesByMail. Según él, su negocio ha aumentado en un 1.200%
desde que creó su sitio web el pasado octubre.


Dependiendo
de lo que busques, la Red puede convertirse en el
mayor de los mercados negros
 |
|
Y
no es el único. Ya se cuentan por cientos las páginas web
que ofrecen todo tipo de tabaco, desde marcas nacionales hasta
de importación. Y comprar sus productos es sencillo: en la
mayoría de los casos, basta con tener una tarjeta de crédito
a mano. Además, la mayoría de comerciantes garantizan la entrega
en 24 horas, a la puerta de casa. Más cómodo, imposible. De
hecho, tres periodistas de la publicación ZDNet, especializada
en noticias de Internet, realizaron una prueba en mayo de
1999: trataron de comprar alcohol, drogas, tabaco y armas
por Internet. Y aunque no consiguieron las armas, no tuvieron
problema alguno en obtener cigarrillos, ginebra, vodka, y
hasta Viagra.
"La
Red no entiende de barreras raciales ni de edades en lo que
a comercio se refiere"
concluyeron en su informe final. "No
puede ver al comprador ni comprobar sus datos. Dependiendo
de lo que busques, la Red puede convertirse en el mayor de
los mercados negros".
Quizá
no sea de extrañar que la industria tabacalera esté poniendo
sus esperanzas en Internet, teniendo en cuenta que en los
últimos 16 meses el precio del tabaco en EE.UU. ha subido
más que en los 16 años anteriores. La Red permite circunvalar
los impuestos locales y estatales y dirigirse directamente
al cliente. Por ejemplo, los fumadores californianos, pueden
ahorrarse hasta 5 dólares por cartón, si optan por hacer sus
compras por Internet en lugar de acercarse a la tienda de
la esquina.
De hecho, desde que el paquete de cigarrillos subió 50 centavos
en enero pasado, las ventas de tabaco en California han caído
en un 30%. Lo cual no significa necesariamente que se fume
menos, sino que los fumadores están buscando alternativas
más baratas, como viajar a reservas indias, donde hay exención
total de impuestos sobre el tabaco y el alcohol, o comprar
en estados con impuestos menores. O también pueden optar por
lo más cómodo: quedarse en casa y comprar por Internet.


"Haz
clic si tienes más de 18 años"
 |
|
¿Cómo
se aseguran estos comerciantes virtuales de que sus clientes
tienen la edad reglamentaria para comprar tabaco? La mayoría,
sencillamente, pone en su página un aviso preguntando al navegante
si tiene 18 años o más. Con hacer clic en el botón correspondiente
al "sí", cualquier menor puede pasar sin más a la lista de productos
y hacer sus compras on-line. Muchos negocios se escudan tras
el argumento de que para tener tarjeta de crédito hay que ser
mayor de edad, pero de hecho, hay menores que toman prestadas
tarjetas a amigos mayores, e incluso hay páginas web que aceptan
formas de pago que no requieren mayoría de edad, como talones
personales y giros postales. Tan serio se ha vuelto el problema
de la venta de tabaco a menores que la empresa de subastas E-Bay
decidió en octubre pasado prohibir la compra-venta de tabaco
en su página, "debido a las muchas dificultades
en asegurarse que las ventas de tabaco cumplan con la normativa
vigente".
Un
organismo no gubernamental especializado en los medios de
comunicación electrónicos, el Center for Media Education,
realizó un estudio en 1997 del que dedujo que había cientos
de páginas web promocionando el uso de alcohol y tabaco, y
en ocasiones dirigiendo claramente su publicidad a los jóvenes,
mediante el uso de cantantes conocidos o personajes simpáticos
estilo Joe Camel. "Este nuevo medio,
con sus gráficos llamativos e interactividad, se está convirtiendo
a pasos agigantados en una presencia poderosa en las vidas
de los niños y los jóvenes," dijo la presidenta del
CME, Kathryn Montgomery. "Es preocupante
que los promotores del alcohol y el tabaco se hayan aprovechado
tan rápidamente de Internet."


"Cada
ordenador es una máquina expendedora de tabaco"
 |
|
De
momento, la legislación en materia de ventas de tabaco por
Internet es escasa y poco efectiva. El estado de California
ha recurrido a una vetusta ley de 1949 llamada la Jenkins
Act, ideada para frenar el mercado negro de tabaco a mediados
de siglo, y que obliga a las empresas que vendan tabaco a
clientes de otros estados, a que proporcionen a las autoridades
fiscales los datos personales de dichos clientes. Armados
con dicha ley, los agentes fiscales contactaron a 150 páginas
web para requisarles los datos de sus clientes, a los cuales
se les envió una factura con los impuestos debidos al estado
de California.
En
cuanto a leyes que controlen de forma efectiva la venta electrónica
de tabaco a menores, de momento no las hay. El congresista
demócrata de Massachussetts, Martin Meehan, quiere introducir
una ley que facilite la persecución judicial de sitios
web radicados en otros estados y que vendan tabaco a menores
de edad. Meehan declaró que sin leyes más duras, "cada
ordenador con acceso a Internet será como una máquina expendedora
de tabaco en una sala sin vigilancia".
|
 |
|




|
El
tabaco, planta originaria de América, fue utilizado por los indios
amazónicos dentro de un contexto cultural, con fines mágico-religiosos
y curativos. Con el descubrimiento de América sale de ese contexto,
extendiéndose su uso por España primero y posteriormente por el
resto de Europa. Su consumo en un principio, fue privilegio de
las clases sociales más elevadas por su alto precio y se le atribuyeron
extraordinarias propiedades terapéuticas.
|


|
El
tabaco desarrolla
una dependencia psicológica, que se encuentra fundamentalmente
asociada al ritual del acto de fumar. El fumar provoca tolerancia
a la nicotina, cosa que hace incrementar la cantidad de tabaco
consumida al doble o al triple. Con la interrupción del hábito,
se presenta un síndrome de abstinencia en forma de alteraciones
psíquicas
y orgánicas: insomnio, estreñimiento, nerviosismo,
hambre, etc.
|

|