|
El
olfato y el sabor son los dos sentidos menos desarrollados en
Internet. La vista y el oído están ampliamente representados
en el ciberespacio y también el tacto, desde guantes para
videojuegos hasta ratones que nos hacen sentir la superficie de
lo que vemos online. Ahora les ha tocado el turno al olfato y
al gusto, que prometen traer una verdadera "revolución
de los sentidos" a Internet.
La compañía TriSenx ofrece tres aparatos periféricos
para oler y saborear desde Internet. El más completo es parecido
a una impresora e "imprime" los olores y sabores que están
almacenados en una página web. El artilugio que se llama FirstSenx
y cuesta 398 dólares, unas 74.000 pesetas, permite descargar el
olor y el sabor de una tarta de chocolate, un capuccino, o un
plato de fresas. FirstSenx imprime
en un papel especial el olor o sabor que uno ha elegido del menú
y luego el internauta lo huele o lo chupa. Por el momento la línea
de productos FirstSenx sólo
está disponible en Internet. El director ejecutivo de Trisenx
e inventor del FirstSenx, Ellwood
Ivey, afirma que su artilugio es el sueño del mundo del
márketing. "Es perfecto para las compañías de perfumes: en vez
de poner muestras en las revistas o repartirlas, podrán
mandárselas directamente a los consumidores a través de
Internet, y las empresas de pastelería y golosinas también se
han mostrado muy interesadas en nuestro producto", afirma Ivery.
El director de Trinsenx asegura que, en unos pocos años, el olor
en Internet será tan habitual como el audio.
 |
TriSenx
comercializa un aparato
que permite bajarse de la Web
olores y sabores
|
 |
DigiScents Inc. de California, que se ha convertido en
la empresa líder del sector, ofrece una caja de olores,
iSmell,
que "lee" un archivo de esencia digital de una página
web. La caja de olores está cargada con 36 aceites
o esencias primarias que, tras realizar una mezcla, crea el
olor deseado, olor que luego se activa a través de un pequeño
ventilador de mesa. La técnica de crear olores consiste
en digitalizar los componentes químicos de un olor.
Uno se puede bajar un olor de la misma forma en la que se
baja una canción en MP3. DigiScents está preparando
una biblioteca de sensaciones olfativas a la que denomina
"Scent registry" y que tendrá
registrados más de mil olores. La compañía quiere desarrollar
toda un área B2B en este sentido que abarcaría a sectores
tan dispares como el del entretenimiento (ya ha vendido su
producto a más de 200 compañías del sector del entretenimiento
que quieren organizar juegos sensoriales), la alimentación,
la moda, ciencia y tecnología o la educación y los viajes.
Y es que las posibilidaes son casi infinitas, desde mandar
un mensaje o postal "olorosos" por correo electrónico
(DigiScents ya ofrece postales olorosas) hasta elegir
flores a través de Internet basándose en el
aroma de las mismas. El olor y el sabor no sólo podrán
ser incorporados a Internet, sino también a los CD´s,
películas en DVD o videojuegos. DigiScents ya
se ha aliado con decenas de compañías para distribuir
sus olores, entre ellas Procter & Gamble y eCandy.com. La
tecnología para poder oler en Internet llegará
a principios del año que viene a Estados Unidos a través
del reproductor de audio y vídeo Real Player, cuyos
80 millones de usuarios serán los primeros en poder
meter la nariz en la paleta de olores de DigiScents.
El iSmell costará entre
8.000 y 40.000 pesetas y según el columnista de Informática
del The New York Times que ha sido uno de los privilegiados
en poder meter la nariz en el aparato, los olores son muy
reales aunque cambiar de aroma es difícil porque el
anterior olor se queda durante un rato en el iSmell.
 |
"En
unos años, el olor y el sabor
en Internet serán tan habituales
como el audio"
|
 |
AromaJet comercializa
un aparato que emite olores coincidiendo con la acción que se está
desarrolando en un videojuego. El aparato se llama
Pinoke y cuesta entre 40 y 80 dólares, entre 7.000 y 14.000
pesetas. Pero la gran revolución de los olores y sabores
en Internet está por llegar. Dos profesores del departamento
de genética molecular del Weisman Institute,
en Israel, afirman haber creado y patentado una tecnología que permite
capturar olores poco frecuentes. Mediante una serie de sensores
y chips, se pueden atrapar los distintos olores esparcidos en un
lugar determinado. Este olfato artificial podrá responder ante una
gran variedad de componentes orgánicos, bacterias y productos naturales.
Esto significa que sería posible atrapar y luego transmitir los
olores de forma electrónica sin tener que recrearlos previamente
como ocurre con la tecnología que hay actualmente en el mercado.
Sin embargo, "la comunicación olfativa", el envío instantáneo
de cualquier olor a través de Internet, no llegará al mercado hasta
dentro de dos años. En
Europa, France Telecom ha anunciado
que en noviembre comenzará a hacer pruebas para la difusión
de olores en la red utilizando mecanismos parecidos al de las compañías
estadounidenses. |
 |