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La vida
cotidiana se convierte en muchas ocasiones en un auténtico circo.
Y es en ese gran circo, donde los humoristas y caricaturistas
gráficos tienen el importante papel de satirizar la realidad
y hacer reír al gran público. La receta es bien fácil: un papel,
un lápiz y una buena dosis de ingenio. Quizás por esa razón, los
organizadores de la 15ª edición del Festival Internacional
de la Caricatura hayan elegido para el certamen del 2000 un
título bien significativo: Oh, Quel Cirque! (¡Oh, qué circo!).
La
pequeña población francesa de Saint-Estève, a pocos kilómetros
de Perpiñán,
acoge cada año desde 1986 este destacado evento en el mundo del
humor gráfico. Durante una semana, del 14 al 22 de octubre,
los habitantes del pueblo se vuelcan en la exposición para que
sea un éxito y consiga tener una gran repercusión internacional.
La
edición de este año, además de contar con su habitual presidente,
el señor Antoine Ginès, tiene un presidente honorífico
de excepción: el dibujante español José Antonio Fernández,
más conocido como Fer. Ginès hace un gran paralelismo entre
nuestra época actual y el circo mundial de la vida. De esa forma,
compara el planeta tierra con la pista central del circo, desde
donde se pueden observar las evoluciones de los acróbatas de la
vida política y también de los payasos de la vida social. En definitiva,
un circo donde los domadores son empresarios o bien financieros
y los equilibristas, el pueblo trabajador. Todos, jinetes y hábiles
gimnastas, aprenden a hacer acrobacias por placer o por pura necesidad.
Por su parte,
Fer, el presidente de excepción, opina que los humoristas gráficos
tienen "uno de los papeles más difíciles en el circo de la vida",
pues hacer reír a través de una plasmación humorística de la realidad
"no es faena fácil". El dibujante, que lleva publicando en la
revista El Jueves
desde 1987, define a los humoristas gráficos como "una mezcla
entre bufones, "clowns" y pepito grillo".
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Los humoristas
gráficos
son una mezcla de bufones,
clowns y pepito grillo |
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La
edición del 2000 del Festival de la Caricatura cuenta
con 53 expositores llegados de 16 países de todo
el mundo. Especial interés tienen las cuatro exposiciones destacadas:
la del dibujante y caricaturista español Gin, una generalista
sobre la caricatura portuguesa, la del portugués António y una
última sobre la caricatura en Rusia.
La
primera exposición, la de Gin, es posiblemente la más
importante del certamen. Los dibujos de este brillante caricaturista,
cedidos en su mayoría por la Fundación Gin, ocupan buena
parte de las paredes de la exposición. Nacido en Barcelona,
Gin dedicó toda su vida al dibujo. Más de una caricatura había
ido a parar al fondo de la papelera porque el resultado final
no se correspondía con el afecto que había invertido en él.
Su listón siempre se mantuvo muy alto y así quedó reflejado
en su obra. Gin fue un admirador empedernido de Picasso
y de Toulouse-Lautrec, seguramente porque compartía la
capacidad incansable de pintar del primero, la pasión por la
estética de las señoritas, del segundo, y la atracción por la
expresividad de ambos. Gin es, sin duda alguna, uno de los mejores
caricaturistas que ha dado la historia del humor gráfico en
España.
Portugal
está representado por partida doble en el Festival de este año.
La exposición sobre la caricatura portuguesa recopila los dibujos
premiados en las 14 últimas ediciones del Salón Nacional
del Humor en Prensa que se celebra anualmente en Oeiras
(Portugal). Ese festival, creado en 1987 por Osvaldo de Souza,
expone las obras más representativas realizadas por dibujantes
portugueses. Pese a ello, se insiste en que no hay un "estándard
nacional", sino que cada uno defiende su propio estilo gráfico,
su originalidad y sus influencias personales.
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El Festival cuenta
con más de 53 expositores
llegados de 16 países
de todo el mundo |
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Sin
alejarse del país luso, la exposición titulada António, 25
años de caricatura presenta alrededor de medio centenar
de dibujos publicados por el dibujante portugués en L'Expresso,
el periódico más importante de Lisboa. Todos los sábados, este
humorista ocupa la primera página del diario con un dibujo incisivo,
inteligente y lleno de humor. La exposición, organizada en colaboración
con el Museo Nacional de la Prensa de Portugal, es una
muestra de las caricaturas de las "grandes figuras" portuguesas
y mundiales realizadas por António desde 1974. Su carácter satírico
es la característica fundamental de su obra.
La última exposición
destacada, la de la caricatura rusa, reúne los mejores dibujos
de los tres principales caricaturistas del país: Vladimir
Motchalov, Victor Skrylev y Alexandre Pachkov.
La obra de estos dibujantes se ha desarrollado casi íntegramente
a través de las páginas de la revista El Cocodrilo. Nacida
hace casi 80 años, esta legendaria publicación fue, durante
los años del régimen soviético, no solamente una tribuna desde
donde se analizaban las paradojas de la vida cotidiana, sino
también una plataforma de denuncia de las ideas oficiales.
El Festival de
la Caricatura es, además, un punto de reunión para los más
jóvenes. Los alumnos de todas las escuelas primarias de Saint-Estève
realizan dibujos sobre el tema del Festival que posteriormente
se exponen en un espacio titulado "El circo de los jóvenes".
Los alumnos un poco más mayores tienen la posibilidad de probar
suerte con la caricatura. En esta ocasión, los convocados son
todos los estudiantes de los colegios del departamento, quienes
tienen la posibilidad de participar en el concurso Challenge
de l'Avenir (El reto del futuro). Este concurso consiste
en hacer una caricatura de un personaje famoso en menos de una
hora y media con la única ayuda de cuatro fotos del personaje
en cuestión. Como premio al talento de estos jóvenes, los mejores
dibujos también se exponen en el Festival.
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