El fin de SEMANA     I    José MERCÉ    I     up-DATE

Aunque suene a "Misión imposible", ya se pueden enviar mensajes electrónicos con fecha de caducidad que se autodestruyen a voluntad. Perfecto para evitar que el FBI, o el jefe, recupere aquel mensaje que creíamos borrado
para siempre...
Este mensaje
se autodestruirá
en 30 segundos
 
Susana Urra
Redacción N.York

        Si el famoso mensaje electrónico en el que Mónica Lewinsky insultaba a Bill Clinton se hubiese autodestruido antes de ser intervenido por las autoridades, la Casa Blanca se habría ahorrado muchos quebraderos de cabeza. De la misma manera, si el ejecutivo de Microsoft que propuso la destrucción de Netscape en un correo electrónico le hubiera puesto fecha de caducidad, el Departamento de Justicia de los Estados Unidos no lo habría podido utilizar en el juicio antimonopolio contra el gigante de la informática.

        El problema de los mensajes electrónicos es que son difíciles de eliminar por completo. Aunque aparentemente los borremos de nuestro ordenador, suelen seguir escondidos en el disco duro. Además, van dejando rastro en muchos lugares antes de llegar a su destino: primero pasan por el servidor del proveedor de Internet, luego por una serie de routers intermedios, y finalmente acaban en el ordenador del destinatario. En cualquiera de estos puntos de "aterrizaje", un desconocido (un hacker, el FBI, o nuestro jefe sin ir más lejos) podría hacer una copia de nuestro mensaje y leerlo. De repente, mensajes comprometedores que creíamos destruidos hacía meses pueden "resucitar" y ponernos en un aprieto.

@
@
@

"El equivalente digital de la tinta mágica
"
@
@
@

        Para evitar este tipo de situación embarazosa, algunas empresas han creado aplicaciones que permiten mandar mensajes electrónicos que se autodestruyen a voluntad, borrando todo rastro de su existencia en todos los puntos por donde han pasado. La idea no cae en saco roto: la proliferación reciente de programas "espía", así como la práctica de muchas empresas de vigilar el correo de sus empleados con el fin de detectar contenidos inadecuados, está creando una gran preocupación entre los usuarios de Internet por lo que consideran una violación de su intimidad electrónica.

        Una de las empresas pioneras del correo suicida es Disappearing Inc., fundada en San Francisco en 1999. Disappearing Inc. ha creado una sencilla aplicación que funciona con el programa de correo electrónico de Microsoft Outlook Express. Una vez instalada, al redactar un mensaje aparece en pantalla una caja de texto donde hay que especificar la fecha en que queremos que el mensaje se esfume. Una vez destruido, nadie podrá recuperar el mensaje, ni siquiera la persona que lo escribió. El sistema funciona mediante la conversión del mensaje a una larga clave numérica. Es la tecnología conocida como criptografía, que está cobrando gran relevancia debido a la importancia de la seguridad de las transacciones en la red.

        Lo mejor de esta aplicación es que no hay claves que recordar, ni tampoco es necesario registrarse en una página web, como sucede con otras empresas dedicadas al envío de mensajes seguros, como es el caso de HushMail o SafeMessage. Tampoco es necesario que el destinatario tenga la aplicación instalada en su propio ordenador para poder leer el mensaje. "Es el equivalente digital de la tinta mágica", explican los creadores de Disappearing Inc.

@
@
@

Los auténticamente paranoicos pueden destruir su propio ordenador
@
@
@

        Para los que crean que este tipo de medida es sólo para los paranoicos, 1on1, una empresa británica que también ofrece correo electrónico con fecha de caducidad, advierte de forma vehemente de la necesidad de protegerse de las miradas ajenas: "Los gobiernos de todo el mundo están disponiéndose a vigilar los mensajes electrónicos de sus propios ciudadanos. Y no nos estamos refiriendo a la China comunista ni a Corea del Norte, sino a países supuestamente democráticos como EE.UU. o Gran Bretaña... ya sea mediante el programa Carnivore del FBI o la red Echelon, todos están metidos en el ajo. Nosotros creemos firmemente que esto es una violación descarada de la intimidad personal".

        Aunque para los auténticamente paranoicos, a quien este tipo de medida les parezca poca cosa, existe la posibilidad de destruir su propio ordenador. O al menos, el disco duro. Se trata de un sistema que estará disponible a partir de este año y que se llamará el chip C-4. Desarrollado en EE.UU. a raíz del robo reciente de dos discos duros con secretos nucleares del Laboratorio Nacional de Los Alamos, un centro de investigación gubernamental, este chip que se implanta en el ordenador permitirá a su dueño seguirle la pista en caso de robo, y le dará la opción de destruir el disco duro por control remoto. Teniendo en cuenta que sólo en EE.UU. fueron robados 100.000 PCs y 309.000 ordenadores portátiles en 1997, puede que más de uno considere seriamente la posibilidad de torpedear no ya su propio correo electrónico, sino su propio ordenador en un esfuerzo por evitar las miradas ajenas.

Correo autodestruido
1on1
Disappering Inc
Group Wise

Correo seguro
Hushmail
Safe Message
Kriptópolis
Lokmail
ZixMail

Internet
Informática
Mensajería instantánea

Política
Seguridad en la Red
HTML


Correo anónimo
Anonymazer
Replay
PrivacyX
JavaScript

Navegar seguro
Safeweb
Private Idaho
DVD

Delatados por el correo
Mónica Lewinsky
Oliver North
Microsoft

Espías por todas partes
Red Echelon
Carnivore
My Internet Spy Program

Misión imposible
La película
La música
El juego
La serie de TV
  El idioma
  Audio de un episodio

Laboratorios nacionales
Los Alamos
Brookhaven
Sandia
Oak Ridge
  Argonne
  Lawrence Berkeley
  Ames

San Francisco
The SF Gate
U. of California at SF
San Francisco Giants
Official city page
  San Francisco Zoo
  Golden Gate Bridge
  Tranvías de SF

Para este fin
de semana

UNA PELÍCULA
Náufrago

UN FESTIVAL
Rock in Rio

UN LIBRO
Borges, la posesión póstuma

UN VIDEOJUEGO
Alice

  El fin de SEMANA     I    José MERCÉ    I     up-DATE

    el DIGITAL Weekend ¿Quieres subscribir a un amigo?