El fin de SEMANA     I    Imanol ARIAS    I     up-DATE

El síndrome del túnel carpiano, un trauma causado por el estrés del movimiento repetitivo de las manos, se está convirtiendo en una epidemia entre los usuarios de ordenadores en Estados Unidos. El trauma lo provoca el uso prolongado del teclado y, sobre todo, del ratón. El Departamento de Trabajo de Estados Unidos calcula que el 15% de la fuerza laboral ya sufre del síndrome y, por ello, han comenzado a multiplicarse ingeniosas
alternativas al ratón.
Olatz Arrieta Redacción N.York

        Dolor en el dorso de la mano y en la muñeca, entumecimiento de los dedos, calambres en los codos... Éstos son algunos de los problemas que sufre el 80% de las personas que trabajan con un ordenador en Estados Unidos. Los problemas físicos relacionados con el uso continuado de los ordenadores están adquiriendo proporciones epidémicas y en las oficinas ya es habitual que algún empleado esté de baja por dolencias como el síndrome del túnel carpiano, también conocido como síndrome del ratón. Esta patología, que consiste en la compresión de un nervio de la muñeca y que puede dejar la mano inutilizada, ya afecta a siete millones de estadounidenses y es responsable del 60% de las lesiones laborales. Según un estudio del Departamento de Trabajo de Estados Unidos, este tipo de dolencias le cuestan a las empresas 100 millones de dólares al año en ausencias laborales, unos 186.000 millones de pesetas.

        Debido a las graves consecuencias y a los costes económicos del síndrome del ratón, el mercado estadounidense se ha inundado de ratones de nueva generación y de alternativas "para hacer clic" que son más saludables para la mano. De entrada, uno puede calcular cuántos clics realiza al día, a la semana o al año con un programa llamado Mousecount. Este software está diseñado para estudios de ergonomía, pero puede dar una idea del esfuerzo que se hace con la muñeca delante del ordenador.

        Para evitar clicar con demasiada frecuencia, hay varios sistemas como Mousetool: un programa que "hace clic" por nosotros, de forma automática, cada vez que detecta una pausa en el movimiento del ratón. Es decir, que se adelanta al movimiento del usuario. Otro sistema para no castigar la mano es el ratón a pedales que ofrece la empresa Bilbo de California. El ratón lo forman dos pedales como los de un órgano, que se pisan con el pie derecho o izquierdo simulando los botones del ratón. La compañía empezó a ofrecer este sistema a los minusválidos, pero en vista de la epidemia de síndrome del ratón ha decidido ofrecerlo al público en general. No obstante, el ratón a pedales, llamado Step on it ("písalo"), tiene un problema: sirve para clicar, pero no como cursor.



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Mira, mamá, sin manos: el ratón a pedales

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Para señalar sin utilizar las manos existen varios productos que funcionan con una luz infrarroja. El usuario se coloca en la cabeza una cinta que emite un punto de luz, que se controla moviendo la cabeza y funciona como un cursor. La compañía Eye Control Technologies ofrece otro cursor de luz que consiste en un par de gafas llamadas Natural Point TrackIR, que comenzaron a venderse a los internautas con discapacidades en las manos, pero que ahora tienen a las víctimas del síndrome del ratón como principales clientes, y cuyo precio ha bajado hasta los 99 dólares, unas 18.600 pesetas. Los programas de reconocimiento de voz, dirigidos especialmente a los ciegos, también han comenzado a ser utilizados por aquellas personas que sufren dolores al usar el ratón.


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Los expertos recomiendan descansar cinco minutos de cada 40 que se pasan
delante del ordenador

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        Algunos internautas han empezado a fijarse en las herramientas que utilizan las personas que pasan muchísimas horas delante del ordenador, como los diseñadores gráficos, y han decidido adoptar instrumentos como el lápiz digital. Una herramienta que, entre otras cosas, hace las funciones de un ratón y requiere el mismo esfuerzo que escribir con un lápiz normal. Otra alternativa para evitar el síndrome del túnel carpiano y seguir utlizando el ratón son los guantes biomédicos como Softflex o las pulseras como Mbrace. Ambos están diseñados para absorber la tensión que provoca en los nervios de la mano los repetidos movimientos con el ratón y el teclado.

        Pero, aunque uno cuente con ratones alternativos, los expertos en ergonomía recomiendan tomarse "microbreaks", es decir, hacer pausas cada cierto tiempo. Se considera imprescindible tomarse un respiro de cinco minutos, cada 40 de trabajo, y si se puede, con más frecuencia todavía. El problema es que cuando uno está inmerso en el ciberespacio, aporreando las teclas o agobiado por las limitaciones de tiempo, las horas pasan volando y a uno se le olvida hacer un descanso. Para no despistarse existen varios softwares como PauseMe o RemindMe, que nos avisan de que ya es hora de hacer la micropausa. Este hábito no sólo previene las lesiones relacionadas con los movimientos repetitivos como el síndrome del ratón, sino que también es útil para contrarrestar otros peligros del ordenador como la mala postura en el asiento o el cansancio ocular.


entrevista

Síndrome
del ratón
Carpal Tunnel Syndrome Guide
The Carpal Tunnel Syndrome Information Page
Síndrome del túnel carpiano
Tratamiento
Receta casera para aliviar el dolor

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Ergonomía
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Organización Internacional del Trabajo

El ratón
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Limpieza

Para este fin
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Vatel

UN DISCO
One Wild Night

UN PORTAL
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Festival Internacional de Títeres y Marionetas de Zamora

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