| El Fin de SEMANA I Los hijos de SILICON VALLEY I up-DATE |
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La televisión te puede consagrar o hundir en 24 horas |
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El secreto de CARLOS SOBERA puede estar en esa ceja que arquea mientras mira a cámara entre circunspecto y asombrado por la respuesta de un concursante del "50x15". Este bilbaíno de 39 años formado en el teatro, vive ahora su momento más dulce en la televisión. |
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| Un concursante y un presentador cara a cara. 15 preguntas y 50 millones en juego. Así es "¿Quiere ser millonario?", el concurso de Tele 5 que bate récords de audiencia. Gran parte de este éxito se debe a su peculiar presentador, Carlos Sobera, un conductor afable y cercano que juega con la complicidad del público para convertir una fórmula sencilla en una apasionante y trepidante media hora de televisión. Conseguir una audiencia envidiable con una fórmula sencilla a base de preguntas culturales... ¿De quién es el mérito, del presentador o del formato? Los presentadores influimos en los formatos. Si el público no tiene un buen feeling o comunicación con el presentador, el formato, por bueno que sea, se puede venir abajo. Pero el gran mérito es del formato. Tiene dos virtudes muy necesarias en los concursos: es muy sencillo y muy participativo. Y por tanto los espectadores pueden jugar desde casa. Pues son muchos los que dicen que todo está inventado en TV… Este concurso rompe con la tendencia del espectáculo de macro formato. Es defensor de la cultura, tiene un ritmo muy diferente y se pueden guardar silencios, miradas a cámara, complicidades, que otros concursos no permiten. Un presentador y un concursante, una pregunta y cuatro posibles respuestas. No hay nada más, ninguna parafernalia: ni azafatas, ni pruebas, ni saltar casillas. ¿Y cuál debe ser el papel del presentador en ese tipo de fórmula? Es uno de los aspectos más agradecidos que tiene, porque no utilizas un registro único. En otros concursos el presentador es un mero notario o el típico animador continuamente desgañitándose para que aquello tenga una temperatura ambiente. En "50x15" mi papel permite hacer un poco de todo: consejero espiritual, psicólogo, provocador, concentrarse en el concursante, en el espectador, cambios de ritmo... Después de tantos años como actor, ¿qué supone alcanzar la fama como presentador de concursos? Llevo cuatro años dedicado al medio audiovisual y no me puedo quejar, porque haciendo "Al salir de clase" ya experimenté la notoriedad que da la TV. Pero este concurso ha sido un boom que no me esperaba. Lo curioso es que estés tantos años implicado en actividades artísticas muy interesantes pero sin repercusión y que después, con fórmulas quizás menos transcendentes o ambiciosas te conviertas en un hombre popular. Pero eso hay que aceptarlo. En 50x15 se pueden guardar silencios, miradas a cámara, complicidades, que otros concursos no permiten. No hay parafernalia: ni azafatas, ni pruebas, ni saltar casillas Pues muchos actores suspiran por ese trampolín mediático... La televisión juega tanto a tu favor como en tu contra. Si eres un buen profesional y llegas a la gente, la televisión te aúpa. Pero si lo haces mal, la televisión te hunde. Y te hunde tan rápidamente como te puede aupar. Incluso en cuestión de 24 horas. En ese sentido, la televisión es un medio terrible. Como actor tampoco estarías acostumbrado a la presión de los índices de audiencia…. Es consustancial al medio televisivo y tienes que aceptarlo e intentar superarlo. Marca presión en el sentido que tu trabajo depende en definitiva del resultado de la audiencia, pero tampoco te puedes obsesionar hasta el punto de cuestionarlo por ella. Estoy teniendo suerte, porque el concurso va muy bien. Las preguntas empiezan a ser difíciles a partir del millón y medio porque hay que ganarse a pulso el derecho a cobrar un talón de 50 millones de pesetas El concursante que ha llegado más lejos sólo se ha llevado 12 millones. Empezamos a creer que es imposible ganar los 50 millones... A partir de la décima pregunta de millón y medio no se regala nada. Las preguntas empiezan a ser difíciles porque hay que ganarse a pulso el derecho a cobrar un talón de 50 millones de pesetas. Pero además, los concursantes son muy conservadores. Cuando se ven con 3 o 6 millones no se arriesgan a perder parte de lo que ya han ganado. ¿Qué haría Carlos Sobera en la silla del concursante? La estrategia es fundamental. Hay momentos en los que conviene utilizar un comodín y no otro. Por ejemplo, utilizar el comodín del 50 por ciento en la cuarta pregunta es algo que yo no haría nunca. En este caso es mucho mejor recurrir al comodín del público. Se debe reservar la llamada telefónica para aquellas preguntas que sean de lectura clara, que se pueda contestar sin buscar entre las cuatro posibles respuestas, porque en 30 segundos no hay tiempo suficiente para que tu compañero te ayude. Si los actores estamos siempre haciendo lo mismo, por muy bien que nos vaya, terminamos un tanto frustrados. Ojalá que el concurso dure veinte años, pero yo me conformo con estar diez Aparte de una gran popularidad, ¿qué te ha aportado personalmente 50x15? El programa me ha aportado equilibrio profesional y por tanto equilibrio emocional, que es muy difícil conseguir en esta profesión de actor. También ratos de felicidad, no de felicidad permanente, pero sí momentos de felicidad. Aunque algunas veces tengo la tentación de abandonar la profesión, con todo lo que la amo. Esta es una profesión tremenda: te lo da todo y te lo quita todo. ¿Hasta cuando 50 x 15? El límite es la audiencia: si un día nos da la espalda el programa desaparecerá. Lo que no sé es cuánto tiempo voy a ser su presentador, porque los actores necesitamos variedad para aprender y realizarnos profesionalmente. Si estamos siempre haciendo lo mismo, por muy bien que nos vaya, terminamos un tanto frustrados. Ojalá que el concurso dure veinte años, pero yo me conformo con estar diez. |
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