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¿Qué pretenden
sus partidarios?
Los partidarios del ideario neoliberal y, por tanto, de la
globalización económica, defienden la absoluta libertad para
que las corporaciones y multinacionales realicen sus actividades
fuera de todo tipo de control gubernamental. En este sentido,
el AMI (Acuerdo
Multilateral de Inversiones) supuso una fallida pero clarísima
declaración de intenciones. Se trata de un proyecto, abortado
por la presión popular, para un nuevo acuerdo vinculante,
creado en el marco de la OCDE (Organización
de Cooperación y Desarrollo Económicos). Concebido como
parte de la Ronda Uruguay del desaparecido GATT, el proyecto
quedó paralizado por la fortísima oposición de los países
del Sur. Desde 1995, pasó a negociarse
en secreto, bajo la tutela de los Estados Unidos. El AMI
proponía que los Estados no tuvieran voz ni voto en la entrada,
desarrollo o salida de inversiones extranjeras dentro de sus
fronteras. De haberse aprobado, habría comportado la virtual
desaparición del Estado de derecho, que hubiera cedido todo
su poder a las empresas y conglomerados transnacionales. Sin
embargo, en 1998, diversos organismos (entre ellos, Amnistía
Internacional de Australia y Public
Citizen Global Trade Watch) denunciaron la existencia
y términos del AMI a través de un artículo en Le
Monde Diplomatique, lo que puso punto y final a su existencia,
al menos de manera oficial. |
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