EL PRIMER CD (Disco Compacto) apareció en 1982 fusionando la industria musical con la revolución informática. Hubo que esperar tres años para que Philips y Sony crearan el estándar aplicando la misma tecnología láser en el almacenamiento de datos informatizados.

Casi simultáneamente, y ya en 1987, aparecen el DAT y el DCC de Philips que buscan las ventajas y calidad del CD con el tamaño y aspecto compacto de las cintas de audio. Sony revolucinaría más tarde el mercado con el MiniDisc, que con un formato muy similar a los disquetes de ordenador ofrece calidad de reproducción digital y permite ser regrabado. Otro punto que ha ayudado a su difusión es la aparición con un precio cada vez más competitivo de los reproductores MiniDisc portátiles.

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