Los protagonistas
Afganistán   Osama Bin Laden
George W. Bush   
Los Medios de Comunicación

Afganistán bajo los talibán

       Los talibán, que controlan el 90% de Afganistán, forman, en el momento de los atentados, un gobierno solamente reconocido por los Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí y Pakistán. En las semanas posteriores al atentado, sólo Pakistán (situado en la crisis junto a Estados Unidos) mantendría este reconocimiento.

     Se trata de un grupo ultrarreligioso y fundamentalista islámico, parcialmente patrocinado por la CIA y otros Estados árabes durante la lucha contra la ocupación soviética. Fundado por estudiosos del Corán exiliados (talib significa estudiante; taliban es el plural) se caracteriza por un tremendo carácter reaccionario. Desde su llegada al poder, las principales víctimas de su política represiva han sido las mujeres, a las que se les ha prohibido trabajar, estudiar, caminar por la calle solas o aparecer en público sin la burka, una túnica que las cubre en su totalidad. Además, son consideradas propiedad del marido, que puede repudiarlas, venderlas o decidir sobre su vida o muerte. Pero las mujeres no son las únicas reprimidas y perseguidas por el fanatismo religioso talibán. El cristianismo, el judaísmo, el ateísmo y, en general, cualquier credo que no sea el islamismo son perseguidos y condenados.



    La principal autoridad del gobierno talibán es el mullah Mohammed Omar, quien gobierna mediante fatwas (leyes basadas en el Corán), con lo que la separación entre Estado e Iglesia queda definitivamente olvidada. Por si fuera poco, todas las leyes de Afganistán derivan de la Sharia, la Ley islámica. El gobierno talibán ha considerado a Osama Bin Laden como un huésped de honor desde que llegara, en los años 80, a luchar contra la ocupación soviética.