|
 |
 |
|
Los antecedentes del
terror
|
| |
El fundamentalismo islámico ya había dado muestras
de una especial intolerancia contra lo que considera una "occidentalización"
del mundo mahometano. La fatwa
pronunciada por el Estado
iraní contra Salman
Rushdie, a raíz de la publicación de su libro Los
versículos satánicos, fue el comienzo de una siniestra reputación.
Una reputación que se mantendría a lo largo de la última década
del siglo XX gracias a las matanzas de civiles y turistas perpetradas
en Argelia y Egipto, países en los que miles de personas (sin
distinción de edad, raza o sexo) fueron degolladas. Pero la
violencia fundamentalista no es una exclusiva de los últimos
decenios. Con anterioridad habían tenido lugar los sucesos de
los Juegos
Olímpicos de Múnich, en 1972, así como un elevado número
de secuestros de aviones y embajadas.

|
|

|
Sin
embargo, el primer atentado de importancia contra intereses
norteamericanos tiene lugar en 1993, cuando integristas islámicos
(se sospecha que bajo las órdenes de Bin Laden) explosionaban
una bomba en las Torres Gemelas. El resultado, 6 muertos y 1.500
heridos. Las Torres
Gemelas eran el orgullo de Nueva York. Se alzaban, imponentes,
en el extremo Sur de la isla de Manhattan, junto a la zona de
negocios más importante de la ciudad y bastante cerca de Greenwich
Village. Sus 110 pisos de altura las convertían en una de las
estructuras más altas del mundo hechas por el hombre.

|
Pero
el golpe más salvaje de la organización de Bin Laden
a los Estados Unidos llegaría el 7 de agosto de 1998, con sendos
atentados contra las embajadas estadounidenses en Kenia y Tanzania.
Murieron al menos 252 personas, de las que 12 eran ciudadanos
estadounidenses y unos 240, personal local contratado o ciudadanos
de los dos países anfitriones. Aunque el día 20 de agosto se
lanzó una ofensiva militar contra Bin Laden, éste escapó
ileso. Desde este momento, el FBI
sitúa a Osama Bin Laden en la lista de los 10 criminales
más buscados y pone precio a su cabeza.
|
|
|