Zinedine Yazid Zidane nació el 23 de junio de 1972 en La Castellane, un barrio de la periferia de Marsella. Hijo de argelinos, 'Yazid' (así le llamaba su familia) tuvo que criarse en un barrio humilde, repleto de inmigrantes que, al igual que sus padres, llegaron a Francia en busca de un futuro.
Desde pequeño, Zidane comenzó a demostrar su interés por el deporte, sobre todo por el fútbol y el judo. Para un niño muy tímido, el deporte era la mejor manera de expresarse. Y como todo niño, tenía un ídolo, Enzo Francescoli. 'El Príncipe' era por aquel entonces el líder del Olympique de Marsella, y el jugador al que se querían parecer todos los jóvenes de La Castellane.
Su primer equipo fue el de su barrio, el US Saint-Henri, donde comenzó a destacar por su clase y por su altura, que hacía que los rivales desconfiaran de su edad. Con 14 años, Zinedine decidió marcharse de casa para jugar en el Cannes, uno de los equipos galos que mejor cuidaba el fútbol base y para el que trabajaba su descubridor, Jean Varraud.
El 20 de mayo de 1989 se produjo su debut en Primera División. Luis Fernández se la jugó concediéndole el control del equipo a un espigado chaval de 16 años. Las cosas nunca le fueron del todo bien en el Cannes, y sólo en su tercera temporada en Primera dejó ver algunas gotas de su calidad.
Zidane se destapó en el Girondins de Burdeos. Su técnico, Rolland Courbis, puso toda su confianza en él y 'Zizou' no le decepcionó. En sus cuatro años en la ciudad del vino, Zidane hizo grande al Girondins y lo llevó hasta la final de la Copa de la UEFA de 1992, tras eliminar en semifinales al todopoderoso Milan. En la final, el Bayern Múnich arrolló al Burdeos (1-3), pero ese partido sirvió de escaparate para 'Zizou'.
Y llegó la Juve. El gran Michel Platini, el ídolo de todos los franceses, llamó al patrón de la Vecchia Signora para recomendar su fichaje. Sin duda, la contratación de Zidane fue uno de los mejores negocios de Agnelli. Pagó por él 625 millones y, después de cinco años repletos de éxitos (dos Scudettos, una Supercopa de Europa, una Copa Intercontinental y dos finales de la Liga de Campeones) lo vendió por 11.500 millones, convirtiéndolo en el jugador más caro de la historia del fútbol.
Sin duda, su alto precio le está pesando mucho en su nueva etapa en el Real Madrid. Los resultados no acompañan y muchos aficionados blancos piensan que se ha pagado demasiado por un jugador de 29 años. El tiempo dará y quitará razones.
Capítulo especial merece la selección francesa. Desde que 'Zizou' se puso al frente de 'Les Bleus', Francia se ha convertido en el mejor equipo del mundo. Los resultados hablan por sí solos y hacen inútil cualquier otro comentario: campeón del mundo (1998) y campeón de Europa (2000).
Sea con la camiseta que sea, estamos ante un auténtico crack, de ésos que todo entrenador querría tener en su equipo. Quizás su manera de ser, su timidez, hacen que no tenga el carisma de otros futbolistas, pero futbolísticamente hablando, Zinedine Zidane es uno de los más grandes de la historia.
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