Los habitantes del pequeño pueblo granadino de Armilla no olvidarán nunca el concurso de 'Operación Triunfo'. La localidad donde nació Rosa ha vivido toda una revolución desde que la joven comenzó a despuntar en el show televisivo. Y es que Rosa, la 'Rosa de España', es ante todo un ser humano que se hace querer. Su sencillez, dulzura y espontaneidad le han hecho valedora del cariño del público. Desde que vino al mundo el 14 de enero de 1981 ha sido una muchacha tímida, introvertida, que se apoyaba siempre en sus padres para dar el mínimo paso. Con ellos acudía de pueblo en pueblo cuando la granadina tenía alguna que otra actuación en celebraciones privadas e incluso fue su propia madre quien se interesó en llamar a Gestmusic para que su hija se apuntase al cásting. Nunca había sido una buena estudiante, por lo que prefería ganarse algún dinero que eso que algunos suelen llamar BBC (Bodas, bautizos y comuniones) y abandonó los estudios en cuanto terminó la Enseñanza Secundaria Obligatoria.
Esta niña grande se ha hecho estrella de la televisión de la noche a la mañana. Desde el primer día que entró en la Academia de 'Operación Triunfo' no sólo consiguió hacer buenas migas con todos sus compañeros sino que consiguió meterse en el bolsillo a los espectadores que la eligieron prácticamente todas las semanas como la favorita. A pesar de no tener la garra, ni las tablas de la camaleónica Chenoa, ni ser tan guapa como su amiga Verónica, lo cierto es que Rosa posee una excepcional voz, por lo que no tardaron en compararla con grandes divas de la canción como Whitney Houston, Celine Dion o Donna Summer. Es su mejor arma, un registro grave que no tiene rival, una voz plena de matices que domina a su antojo.
Sin darse cuenta, la granadina ha sabido sacarle partido a sus imperfecciones y convertirlas en un guiño de seducción. En el camino hacia el éxito, la 'Euro Rosa' ha perdido más de 20 kilos y el patito feo se ha convertido en una bella Cenicienta. Sus lapsus encima del escenario le costaron más de un disgusto y reprimenda, pero a sus incondicionales nunca les importó. Rosa era Rosa y sus fallos también formaban parte de su encanto. Quizás el público ha conseguido verse reflejado en una persona de a pie, de origen humilde (su padre es vigilante de seguridad y su madre ama de casa) y que ha alcanzado la cúspide de la fama por sus propios méritos y sin ser ninguna barbie.
Amante de la música de salsa, los buenos restaurantes, la comida china y la vida familiar estuvo a punto de no presentarse a 'Operación Triunfo'. Su baja autoestima y el miedo escénico le provocaron más de una lágrima porque como ella misma decía "con la de chicas guapas que deben haber allí, ¿quién se va a fijar en mí?".
Pero el fenómeno Rosa, aún va más allá. Su disco debut que lleva por título Rosa se ha convertido en todo un éxito de ventas, tanto que en tan sólo una semana ya había vendido más discos que cantantes que están en la cima como Shakira o Anastacia. La friolera de 400.000 copias vendidas le han valido un disco de platino y el puesto número 1 en las listas de ventas de todo el país. Su caché se ha disparado y se ha puesto a la altura de las artistas de copla mejor pagadas como Isabel Pantoja o Rocío Jurado. Apoteósico. La casa discográfica BMG Ariola se ha encargado de su primer álbum, producido por Alejo Stivel, ex cantante de Tequila y para el que ha contado con la ayuda de José Luis Perales, Armando Manzanero o Ismael Serrano, muchos de ellos ídolos de la granadina.
La ganadora del concurso que ha revolucionado el panorama televisivo español no pudo conseguir con su Europe's living a celebration el triunfo en el Festival de Eurovisión, que tanto le hubiese gustado brindar a España y su 'Graná' querida. Ahora tiene ante sí, el reto de que nadie se olvide de una joven artista que lo ha dado todo por superarse. Aunque, lo más importante, es que este éxito no haga de ella un rosa marchita y siga siendo siempre esa joven que vio su sueño hecho realidad.
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