La localidad murciana de Cieza es famosa por sus producciones de melocotones y aceitunas y por ser el lugar de nacimiento del entrenador más importante del fútbol español: José Antonio Camacho Alfaro. El actual seleccionador nació el 8 de junio de 1955 (durante el Mundial cumplirá los 47 años) en el seno de una familia humilde, formada por Antonio, de profesión carpintero, y Gregoria, ama de casa, y tiene tres hermanos mayores. Sus primeros contactos con el fútbol se produjeron en Albacete, ciudad en la que se instaló su familia cuando él contaba con 7 años de edad. De los típicos partidos callejeros pasó a jugar en el equipo del Taller-escuela sindical, paso previo a su ingreso en el Albacete juvenil, a los 11 años.
Camacho comenzó jugando de extremo izquierdo, posición en la que demostró rápidamente su calidad y su entrega. Con el tiempo fue convocado por la selección de Murcia y por el combinado español juvenil, lo que le permitió fichar por el Castilla, filial del Real Madrid, en 1973. Un año después debutó en el primer equipo del club merengue, en La Rosaleda de Málaga, ocupando la posición de defensa por la izquierda, una demarcación que nadie pudo arrebatarle en los 16 años en los que estuvo en el equipo madrileño. En el Madrid jugó 415 partidos y conquistó 9 ligas, 4 copas, 2 copas de la UEFA y una supercopa de España.
El peor recuerdo de sus años en el Madrid fue la grave lesión que sufrió en 1978: rotura de ligamentos cruzados y menisco de la rodilla izquierda. Su carrera deportiva peligró seriamente, pero tras 20 meses de recuperación volvió a los terrenos de juego para disputar un encuentro de la selección española contra Portugal. Cuando muchos lo daban por muerto deportivamente hablando, el bravo defensa murciano se recuperó con los mismos argumentos de su juego, el orgullo y la lucha, y prolongó su carrera otros 10 años, hasta 1989, año de su retirada definitiva.
Su trayectoria en la selección española también fue ejemplar, desde su debut el 5 de febrero de 1975, contra Escocia, hasta su retirada, el 17 de junio de 1988, tras 81 partidos internacionales, un subcampeonato de Europa (Francia 1984) y dos Mundiales disputados (España 1982 y México 1986). En 1988 se retiró de la selección tras acusar a la Federación Española de vetar al portero Arconada en el equipo nacional.
Entregado por completo al fútbol, del que dijo que no lo abandonaría por nada del mundo, cuando finalizó su carrera como futbolista, Camacho se dedicó a entrenar. El mismo año de su retirada cogió las riendas del equipo juvenil del Castilla, filial del Madrid, en el que estuvo hasta que en 1992 firmó un contrato con el Rayo Vallecano, para dirigir al primer equipo. En su primer año logró el ascenso de Segunda a Primera con la entidad vallecana, y en la temporada 1992-93 aseguró la permanencia del Rayo, club que dejó para fichar por el Espanyol, en el que de nuevo tenía que devolver al equipo a la máxima categoría.
Amante de los retos, Camacho logró el ascenso del club catalán, como hiciera con el Rayo. En Barcelona estuvo cuatro temporadas en dos etapas diferentes (1992-1993 a 1995-1996 y la 1997-1998), y en medio entrenó al Sevilla durante 22 encuentros. En 1998 se marchó por segunda vez del Espanyol para ver cumplido su gran sueño: dirigir al Madrid de su corazón. Pero el fichaje se frustró cuando llevaba un mes en el cargo debido a desacuerdos con la directiva blanca, lo que aprovechó la Federación para ofrecerle la plaza de seleccionador nacional, un bombón difícil de rechazar para cualquier técnico.
Su debut como seleccionador se produjo el 24 de septiembre de 1998, en un amistoso disputado en Granada frente a Rusia en el que España venció por 1-0. Durante su 'mandato' como entrenador, la selección se ha clasificado para el Campeonato de Europa de 2000, en el que España fue eliminada por Francia en cuartos de final. Su canto de cisne ha sido el Mundial de Japón y Corea 2002, en el que se ha enfrentado en la primera fase a Eslovenia, Paraguay y Sudáfrica, mientas que en octavos se ha enfrentado a Irlanda. Los cuartos de final, han significado una vez más el final del camino de España, tras perder frente a Corea en los penaltis.
El papel de España en el Mundial, que ha dejado más que satisfecha a la afición, no ha sido bastante para un competidor de la casta de Camacho. Antes que las cosas se le tuerzan en el equipo nacional, Camacho ha preferido dar por terminado su ciclo y salir por la puerta grande, dimitiendo del cargo el 2 de julio de 2002, tres años y nueve meses después de su debut.
Camacho da la imagen de hombre tosco y poco dialogante, y se diría que sus métodos quizá no sean los más adecuados. Nada más lejos de la realidad. El técnico de Cieza tiene el apoyo incondicional de todos sus jugadores, con los que habla constantemente y tiene una relación muy estrecha. En cuanto a sus métodos, junto a Pepe Carcelén, su mano derecha, y Carlos Lorenzana, su preparador físico de confianza, forman un equipo que analiza a los rivales en profundidad con los mayores adelantos técnicos. Ahora le llega el momento al de Cieza, y a sus colaboradores más fieles, buscar nuevos retos. ¿Quizá el Real Madrid sea la próxima estación?
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