Estás en: HOME / Contenidos / P e r f i l e s

     Tony Blair
  Primer ministro de Gran Bretaña
 
         
   

Desde que Tony Blair llegó al poder en Gran Bretaña tras un largo periodo de hegemonía conservadora, no han faltado las definiciones para su proyecto político, que apuesta por la economía de mercado a la vez que trata de fomentar la protección social y la estabilidad del Estado del Bienestar. Reformismo clintoniano, socialismo de valores, thatcherismo con rostro humano, reformismo radical o centroizquierdismo progresivo son algunos de los eufemismos que han servido para definir el New Labour del controvertido Tony Blair

   
         

 Laura Conde
Redacción Telepolis

Precursor, junto al canciller alemán Gerhard Schröder, de la llamada Tercera Vía, a la que se han adscrito posteriormente la mayoría de partidos socialdemócratas europeos, Anthony Charles Lynton Blair es, para algunos, el gran traidor del socialismo clásico que despojó al Labour Party británico de toda su carga ideológica, transformándolo en una moderada formación de centro-izquierda destinada a ampliar una base social tradicionalmente obrera captando el voto de las clases medias. Para otros, Blair ha sido, por el contrario, el precursor de la gran transformación de la izquierda moderna, capaz de adaptarse a las nuevas necesidades sociales derivadas de la consolidación del capitalismo.

Curiosamente, las principales críticas al reformismo populista de Blair le llegaron, en su día, desde la izquierda política y social, incluido una parte del Labour Party, que no vio con buenos ojos algunas de las radicales iniciativas de este joven abogado de Edimburgo, como la modificación en 1995 de los estatutos del partido, intactos desde su redacción en 1918, eliminando toda referencia a la propiedad común de los medios de producción y liquidando el poder decisorio de las centrales sindicales. La derecha, sin embargo, acogió con cierto regocijo el "reformismo radical" del candidato laborista que, en pocos años, arrebató al socialismo británico sus tradicionales señas de identidad. Los conservadores preferían la moderación de Blair al socialismo obrero encabezado por John Prescott, cuyo proyecto fue desechado por la mayoría del partido en las elecciones internas de 1994, en las que Tony Blair se alzó como candidato.  

A diferencia de otros líderes socialistas mundiales, la trayectoria ideológica de Tony Blair ha sido absolutamente coherente. No fue un sindicalista como Lula o un marxista del 68 como Schröder, sino un estudiante mediocre, sin inquietudes políticas, que dio la sorpresa a una familia conservadora cuando, en 1975, decidió afiliarse al Partido Laborista. Desde el primer momento se identificó con el ala renovadora de la formación y abogó por reformular los preceptos de la izquierda clásica. Licenciado en Derecho en Oxford, ejerció como abogado laboralista, pero abandonó la profesión definitivamente en 1983, cuando logró un escaño por la circunscripción de Sedgefeld, en Durham. Desde entonces, su carrera política ha sido lenta e inteligente, propia de un hombre pragmático con el suficiente desarraigo ideológico como para convertirse en el cómplice europeo de George Bush o hacer de Aznar y Berlusconi sus principales aliados de la UE.

El 1 de mayo de 1997, el programa efectista y 'desideologizado' elaborado por el equipo de Blair convenció al 43,1% del electorado, un resultado que puso fin a 18 años ininterrumpidos de Gobierno conservador y dio a los laboristas una holgada mayoría absoluta. Blair había logrado atraer a buena parte de las clases medias con grandes dosis de telegenia, un estudiado discurso populista y una elocuencia inusual tras casi dos décadas de sobriedad torie. El cumplimiento de la mayoría de sus promesas y la revitalización de sectores como el empleo juvenil y la educación consiguió fidelizar a los nuevos votantes de clase media que, en junio de 2001, contribuyeron a la reelección de Blair en las legislativas: por primera vez en la historia del partido, los laboristas lograban su segunda mayoría absoluta consecutiva.

En cinco años de Gobierno, Blair ha desarrollado una polémica política exterior, que, no obstante, ha conferido a Gran Bretaña un protagonismo internacional inexistente con el equipo conservador. Pese a las iniciales afinidades con Gerhard Schröder, Blair ha preferido hacer frente al tradicional eje franco-alemán con una extraña pero efectiva alianza con Madrid y Roma. Aprovechando el enfriamiento de las relaciones París-Berlín, tras el fin de la era socialista de Lionel Jospin, Blair ha sido el artífice de un peculiar nuevo frente europeo vertebrado por su sintonía con George Bush.

Blair se ha convertido en el principal aliado europeo de la Casa Blanca y ha mostrado su apoyo a un eventual ataque contra Irak, que cada vez encuentra menos seguidores entre la población. Así, mientras los sondeos respaldaron el ataque militar de la OTAN a Yugoslavia, en el que Blair jugó un papel crucial como partidario de los bombardeos, así como la participación de tropas británicas en la llamada Operación Zorro del Desierto contra Bagdad en 1998, la opinión pública británica e internacional no está acogiendo con el mismo entusiasmo el apoyo a EE.UU. en sus planes contra Irak, un reflejo, para muchos, de un desmesurado seguidismo producto de la falta de personalidad política del actual "nuevo laborismo".

Otra muestra de la estrategia de colaboración con EE.UU. es la ambigua actitud del Gobierno británico sobre el conflicto de Oriente Próximo: pese a alinearse con la tradicional condena europea a la postura belicista israelí, Blair apoya a Estados Unidos como principal patrocinador del proceso de paz. Sin embargo, el líder laborista parece sentirse cómodo en la defensa de causas contradictorias: sólo su pragmático concepto del laborismo le permite defender con toda tranquilidad la causa palestina mientras aboga por dar voz al proyecto pro-israelí estadounidense. Del mismo modo, Blair se ha alzado como defensor acérrimo del individualismo liberal  pero ha elaborado una política social-liberal en el ámbito de la educación y la sanidad.

 
 
 Escríbenos  |   Asociados  |  Contenidos  |  Tu Kiosco   |  Privacidad   |  Condiciones   |  Publicidad   |  TOKENS   |  MapaWeb
 © Copyright 1996/2002 I.P. Multimedia, S.L. Todos los derechos reservados.