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La
conocida imagen del presidente Clinton bailando la Macarena durante
la campaña presidencial de 1996 fue una visión, cuando menos,
inquietante. Menos conocido - pero posiblemente más alarmante-fue
el espectáculo, dos años más tarde, de cientos de científicos
bailando la Maldacena en una conferencia mundial de física teórica
en California. Que qué es la Maldacena? La Maldacena es
una nueva versión del éxito mundial de Los del Río, pero con una
letra todavía más impenetrable, que fue inventada en honor a un
joven doctor en ciencias físicas, Juan Maldacena. Con 31
años, puede que este argentino se haya acercado más que nadie
a lo que muchos especialistas llevan décadas buscando: una única
teoría capaz de explicar el origen de todas las fuerzas del universo,
una "Teoría de Todo". El Santo Grial de la física.
"Cuerdas,
supercuerdas y membranas"
La
física moderna está dividida en dos ramas que siempre se han considerado
matemáticamente incompatibles: la teoría de la relatividad general,
que explica el comportamiento de los objetos muy grandes -como
los planetas-, y la mecánica cuántica, que describe el comportamiento
de los muy pequeños -como los electrones. A partir de los años
sesenta, los esfuerzos por llegar a una sola teoría que explicase
el origen de toda la materia del universo con una misma vara de
medidas dió lugar a las extrañas teorías de las cuerdas y supercuerdas,
que postulaban que todas las partículas del universo se pueden
visualizar como notas musicales producidas por unas cuerdas infinitamente
pequeñas vibrando en un mundo de 10 dimensiones. Y por si fuera
poco, ahora se cree que, además, existen unas misteriosas membranas
que formaron el andamiaje sobre el que se contruyó todo el universo,
y que han dado lugar a lo que ya se conoce como Teoría M.

En
la cresta de esta última ola de descubrimientos está Maldacena.
Al sugerir la posibilidad de una relación profunda entre las fuerzas
de la mecánica cuántica y la teoría de las cuerdas, Maldacena
ha dado un paso adelante hacia la unificación teórica de los dos
pilares de la física y facilitado el estudio de la estructura
de la materia. Al mismo tiempo, ha creado un gran revuelo entre
la comunidad profesional dedicada a estas abstractas teorías.
Al poco de exponer su tesis, especialistas de todo el mundo publicaron
más de cien trabajos desarrollando las posibles consecuencias
de las ideas de Maldacena. El New York Times le dedicó
un artículo extenso en septiembre de 1998, y uno de sus colegas
de la profesión, tras cambiar la letra, consiguió que 350 sesudos
científicos se pusieran en pie a gesticular los pasos de la Macarena
-o mejor dicho, la Maldacena- durante una conferencia mundial
sobre supercuerdas.
"La
Internet ha sido muy buena para la ciencia en países latinoamericanos"
En comparación con los universos infinitamente complejos que contempla
en su labor diaria, el mundo de Internet puede que se le quede
un poco corto a este profesor de Harvard, licenciado por la Universidad
de Buenos Aires y posteriormente formado en las prestigiosas universidades
estadounidenses de Princeton y Rutgers. Maldacena, que
se inició al correo electrónico hace unos nueve años, cuando todavía
era estudiante en Argentina, usa Internet principalmente para
su trabajo. Para la comunidad de científicos como él, el advenimiento
de la Red está facilitando la diseminación de información profesional
que hasta ahora había sido de acceso muy restringido. "La
Internet ha sido muy buena para la ciencia en países latinoamericanos.
La suscripción a una revista científica de nuestro campo cuesta
hasta 8.000 dólares al año para la más cara…hoy en día todos los
artículos están en la Internet con acceso libre. La Internet facilita
la tarea de los científicos con pocos recursos."
"En
la cultura hispana no se le da tanto valor al estudio y al conocimiento
como se le da en otras culturas."
Como
hispano, Maldacena está en minoría entre la comunidad científica
en EE.UU. Un estudio reciente de la National Science Foundation
reveló que los estadounidenses de origen hispano, africano e indígena
comprenden tan solo el 6 por ciento de la fuerza laboral del país
en los campos de la ingeniería y las ciencias. Otro estudio de
la prestigiosa American Association for the Advancement of Science
(AAAS) afirma que el número de estudiantes de postgrado de origen
latino que se matriculan en asignaturas de ciencia e ingeniería
ha decaído en los últimos años. Maldacena cree que la razón
de esta escasa representación hispana se debe en parte a la falta
de medios económicos y en parte a la cultura. "Los
hispanos de EE.UU. tienen generalmente menos recursos y me imagino
que al ir a la universidad eligen carreras donde puedan ganar
dinero…Creo que en la cultura hispana no se le da tanto valor
al estudio y al conocimiento como se le da en otras culturas."
Aunque añade enseguida que "eso no quita
que haya muy buenos científicos de origen hispano."
"En
el ambiente académico los americanos son una minoría y la mayoría
son extranjeros."
Precisamente
el tema de la ayuda a las minorías por medio del sistema conocido
en los ambientes académico y laboral como "acción afirmativa"
sigue provocando acalorados debates en EE.UU. Tras años de una
política que favorecía a las minorías raciales, varias instituciones
académicas, entre otras la Universidad de California, están empezando
a abandonar sus programas de "acción afirmativa". Maldacena
no cree que haya que dejar de apoyar a los
segmentos menos favorecidos de la población. "Yo creo que debe
haber programas de apoyo a las minorías de bajos recursos que
tengan capacidad y que quieran estudiar en la universidad. Y también
se debe dar a conocer que sí hay hispanos en el ambiente académico
y científico, que no es un área restringida. De hecho, en el ambiente
académico los americanos son una minoría y la mayoría son extranjeros."
Pero la mejor forma de fomentar la participación de los hispanos
en las carreras científicas, según Maldacena, es de naturaleza
sobre todo inmaterial. "Las universidades
principalmente deben dar "apoyo moral" a los estudiantes hispanos
y demás minorías para darles ánimo para poner el esfuerzo necesario
para ir adelante y convencerlos de que "se puede".
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